1 Samuel 24
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| v | Valera1602 |
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| 1 | Y COMO Saúl volvió de los filisteos, diéronle aviso diciendo: He aquí que David está en el desierto de Engadi. |
| 2 | Y tomando Saúl tres mil hombres escogidos de todo Israel, fue en busca de David y de los suyos, por las cumbres de los peñascos de las cabras monteses. |
| 3 | Y como llegó a una majada de ovejas en el camino, donde había una cueva, entró Saúl en ella a cubrir sus pies: y David y los suyos estaban a los lados de la cueva. |
| 4 | Entonces los de David le dijeron: He aquí el día que te ha dicho el SEÑOR: He aquí que entregó tu enemigo en tus manos, y harás con él como te pareciere. Y levantóse David, y calladamente cortó la orilla del manto de Saúl. |
| 5 | Después de lo cual el corazón de David le golpeaba, porque había cortado la orilla del manto de Saúl. |
| 6 | Y dijo a los suyos: el SEÑOR me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido del SEÑOR, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido del SEÑOR. |
| 7 | Así quebrantó David a los suyos con palabras, y no les permitió que se levantasen contra Saúl. Y Saúl, saliendo de la cueva, fuese su camino. |
| 8 | También David se levantó después, y saliendo de la cueva dio voces a las espaldas de Saúl, diciendo: ¡Mi señor el rey! Y como Saúl miró atrás, David inclinó su rostro a tierra, e hizo reverencia. |
| 9 | Y dijo David a Saúl: ¿Por qué oyes las palabras de los que dicen: Mira que David procura tu mal? |
| 10 | He aquí han visto hoy tus ojos como el SEÑOR te ha puesto hoy en mis manos en la cueva: y dijeron que te matase, mas te perdoné, porque dije: No extenderé mi mano contra mi señor, porque ungido es del SEÑOR. |
| 11 | Y mira, padre mío, mira aún la orilla de tu manto en mi mano: porque yo corté la orilla de tu manto, y no te maté. Conoce pues, y ve que no hay mal ni traición en mi mano, ni he pecado contra ti; con todo, tú andas a caza de mi vida para quitármela. |
| 12 | Juzgue el SEÑOR entre mí y ti, y véngueme de ti el SEÑOR: pero mi mano no será contra ti. |
| 13 | Como dice el proverbio de los antiguos: De los impíos saldrá la impiedad: así que mi mano no será contra ti. |
| 14 | ¿Tras quién ha salido el rey de Israel? ¿a quién persigues? ¿a un perro muerto? ¿a una pulga? |
| 15 | El SEÑOR pues será juez, y él juzgará entre mí y ti. Él vea, y sustente mi causa, y me defienda de tu mano. |
| 16 | Y aconteció que, como David acabó de decir estas palabras a Saúl, Saúl dijo: ¿No es ésta la voz tuya, hijo mío David? Y alzando Saúl su voz lloró. |
| 17 | Y dijo a David: Más justo eres tú que yo, que me has pagado con bien, habiéndote yo pagado con mal. |
| 18 | Tú has mostrado hoy que has hecho conmigo bien; pues no me has muerto, habiéndome el SEÑOR puesto en tus manos. |
| 19 | Porque ¿quién hallará a su enemigo, y lo dejará ir sano y salvo? el SEÑOR te pague con bien por lo que en este día has hecho conmigo. |
| 20 | Y ahora, ciertamente yo sé que tú has de reinar, y que el reino de Israel ha de ser en tu mano firme y estable, |
| 21 | Júrame pues ahora por el SEÑOR, que no cortarás mi simiente después de mí, ni raerás mi nombre de la casa de mi padre. |
| 22 | Entonces David juró a Saúl. Y fuese Saúl a su casa, y David y los suyos se subieron al sitio fuerte. |
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