2 Kings 6
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| v | SBLEs2024 |
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| 1 | Los hijos de los profetas dijeron a Eliseo: «Mira ahora, el lugar donde vivimos y nos reunimos con vos es demasiado estrecho para nosotros. |
| 2 | Por favor, vayamos al Jordán, y tome cada uno una viga de allí, y hagamos allí un lugar donde podamos habitar.» Él respondió: «Id». |
| 3 | Uno dijo: «Por favor, tened el gusto de ir con vuestros siervos». Él respondió: «Iré». |
| 4 | Así pues, se fue con ellos. Cuando llegaron al Jordán, cortaron madera. |
| 5 | Pero aconteció que mientras uno de ellos derribaba un tronco, el hierro del hacha cayó al agua. Entonces gritó diciendo: «¡Ay, señor mío! Porque era prestada». |
| 6 | El varón de Dios preguntó: «¿Dónde cayó?». Él le mostró el lugar. Entonces cortó un palo, lo arrojó allí e hizo que el hierro flotase. |
| 7 | Y le dijo: «Tómalo». Él alargó la mano y lo cogió. |
| 8 | El rey de Siria estaba en guerra contra Israel, y consultó con sus siervos, diciendo: «Mi campamento estará en tal y tal lugar». |
| 9 | El varón de Dios envió a decir al rey de Israel: «Guárdate de no pasar por este lugar, porque los sirios descienden por allí». |
| 10 | El rey de Israel envió a aquel lugar que el varón de Dios le había dicho y advertido, y se puso a salvo allí, no una ni dos veces. |
| 11 | El corazón del rey de Siria se turbó mucho por esto. Llamó a sus siervos y les dijo: «¿No me vais a decir quién de los nuestros es del rey de Israel?» |
| 12 | Uno de sus siervos dijo: «No, señor mío, oh rey; sino que Eliseo, el profeta que está en Israel, declara al rey de Israel las palabras que habláis en vuestra alcoba». |
| 13 | Él dijo: «Id y ved dónde está, para que yo envíe a prenderlo». Se le dijo: «He aquí que está en Dotán». |
| 14 | Por tanto, envió allí caballos, carros y un gran ejército. Llegaron de noche y cercaron la ciudad. |
| 15 | Cuando el criado del varón de Dios se levantó de madrugada y salió, he aquí que un ejército con caballos y carros rodeaba la ciudad. Su criado le dijo: «¡Ay, señor mío! ¿Qué haremos?» |
| 16 | Él respondió: «No temas, porque los que están con nosotros son más que los que están con ellos». |
| 17 | Eliseo oró y dijo: «Yahvé, os ruego que abráis sus ojos para que vea.» Yahvé abrió los ojos del joven y vio; y he aquí que el monte estaba lleno de caballos y carros de fuego alrededor de Eliseo. |
| 18 | Cuando los sirios descendieron hacia él, Eliseo oró a Yahvé y dijo: «Os ruego que hiráis a esta gente con ceguera». Y los hirió con ceguera conforme a la palabra de Eliseo. |
| 19 | Eliseo les dijo: «No es este el camino, ni esta es la ciudad. Seguidme, y os llevaré al hombre que buscáis». Y los condujo a Samaria. |
| 20 | Cuando llegaron a Samaria, Eliseo dijo: «Yahvé, abre los ojos de estos hombres para que vean». El Señor les abrió los ojos, y vieron; y he aquí que estaban en medio de Samaria. |
| 21 | El rey de Israel, al verlos, dijo a Eliseo: «¿Los mataré, padre mío? ¿Los mato?» |
| 22 | Él respondió: «No los matarás. ¿Matarías tú a los que tomaste cautivos con tu espada y con tu arco? Pon delante de ellos pan y agua, para que coman y beban, y vuelvan a su señor». |
| 23 | Les preparó un gran banquete. Después de que comieron y bebieron, los despidió y se marcharon a su señor. Y las bandas de Siria no volvieron más a merodear en la tierra de Israel. |
| 24 | Después de esto aconteció que Benhadad, rey de Siria, reunió a todo su ejército y subió a sitiar Samaria. |
| 25 | Hubo una gran hambre en Samaria. La sitiaron de tal modo que una cabeza de asno se vendía por ochenta monedas de plata, y la cuarta parte de un kab de estiércol de paloma por cinco monedas de plata. |
| 26 | Mientras el rey de Israel pasaba por la muralla, una mujer le gritó diciendo: «¡Socorro, señor mío, oh rey!» |
| 27 | Él dijo: «Si no te ayuda Yahvé, ¿de dónde te ha de venir el socorro? ¿De la era, o del lagar?» |
| 28 | Entonces el rey le preguntó: «¿Qué tienes?» Ella respondió: “Esta mujer me dijo: ‘Da a tu hijo para que lo comamos hoy, y mañana comeremos al mío’. |
| 29 | Cocimos, pues, a mi hijo y nos lo comimos; y al día siguiente le dije: ‘Da a tu hijo para que lo comamos’; mas ella ha escondido a su hijo.” |
| 30 | Cuando el rey oyó las palabras de la mujer, rasgó sus vestiduras. Al pasar por el muro, la gente miró y vio que llevaba saco sobre su carne. |
| 31 | Entonces dijo: «Así me haga Dios, y aun me añada, si la cabeza de Eliseo hijo de Safat queda hoy sobre sus hombros.» |
| 32 | Eliseo estaba sentado en su casa, y los ancianos estaban sentados con él. El rey envió a un hombre de su parte; pero antes de que el mensajero llegase, Eliseo dijo a los ancianos: «¿Veis cómo este hijo de asesino ha enviado a quitarme la cabeza? Mirad, cuando venga el mensajero, cerrad la puerta y retenedlo a la puerta. ¿No se oye tras él el estrépito de los pasos de su amo?» |
| 33 | Mientras aún hablaba con ellos, he aquí que el mensajero descendió hacia él. Entonces el rey dijo: «He aquí, este mal de Yahvé viene. ¿Por qué he de esperar más a Yahvé?». |