Acts 10
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| v | Platense1951 |
|---|---|
| 1 | Había en Cesarea un varón de nombre Cornelio, centurión de la cohorte denominada Itálica. |
| 2 | Era piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, daba muchas limosnas al pueblo y hacía continua oración a Dios. |
| 3 | Este vio con toda claridad en una visión, a eso de la hora nona, a un ángel de Dios que entraba a él y le decía: “¡Cornelio!” |
| 4 | Y él, mirándolo fijamente y sobrecogido de temor preguntó: “¿Qué es esto, Señor?” Respondiole: “Tus oraciones y limosnas han subido como recuerdo delante de Dios. |
| 5 | Envía, pues, ahora, algunos hombres a Joppe y haz venir a cierto Simón, por sobrenombre Pedro, |
| 6 | que está hospedado en casa de un tal Simón, curtidor, el cual habita cerca del mar”. |
| 7 | Cuando hubo partido el ángel que le hablaba, llamó a dos de sus sirvientes y a un soldado piadoso de los que estaban siempre con él, |
| 8 | a los cuales explicó todo y los mandó a Joppe. |
| 9 | Al día siguiente, mientras ellos iban por el camino y se acercaban ya a la ciudad, subió Pedro a la azotea para orar, cerca de la hora sexta. |
| 10 | Teniendo hambre quiso comer, pero mientras le preparaban la comida, le sobrevino un éxtasis. |
| 11 | Vio el cielo abierto y un objeto como lienzo grande, que pendiente de las cuatro puntas bajaba sobre la tierra. |
| 12 | En él se hallaban todos los cuadrúpedos y los reptiles de la tierra y las aves del cielo. |
| 13 | Y oyó una voz: |
| 14 | “Levántate, Pedro, mata y come”. “De ninguna manera, Señor, respondió Pedro, pues jamás he comido cosa común e inmunda”. |
| 15 | Mas se dejó oír la voz por segunda vez: “Lo que Dios ha purificado, no lo declares tú común”. |
| 16 | Esto se repitió por tres veces, e inmediatamente el objeto subió al cielo. |
| 17 | Pedro estaba todavía incierto del significado de la visión que había visto, cuando los hombres enviados por Cornelio, habiendo preguntado por la casa de Simón, se presentaron a la puerta. |
| 18 | Llamaron, pues, y preguntaron si se hospedaba allí Simón, por sobrenombre Pedro. |
| 19 | Este estaba todavía reflexionando sobre la visión, cuando le dijo el Espíritu: “He aquí que tres hombres te buscan. |
| 20 | Levántate, baja y ve con ellos sin reparar en nada, porque soy Yo el que los he enviado”. |
| 21 | Bajó, pues, Pedro hacia los hombres y dijo: “Heme, aquí, soy yo a quien buscáis. ¿Cuál es el motivo de vuestra venida?” |
| 22 | Respondiéronle: “El centurión Cornelio, hombre justo y temeroso de Dios, al cual da testimonio todo el pueblo de los judíos, ha sido advertido divinamente por un santo ángel para hacerte ir a su casa y escuchar de ti palabras”. |
| 23 | Entonces (Pedro) los hizo entrar y les dio hospedaje. Al día siguiente se levantó y marchó con ellos, acompañándole algunos de los hermanos que estaban en Joppe. |
| 24 | Y al otro día entró en Cesarea. Cornelio les estaba esperando y había convocado ya a sus parientes y amigos más íntimos. |
| 25 | Y sucedió que, estando Pedro para entrar, Cornelio le salió al encuentro y postrándose a sus pies hizo adoración. |
| 26 | Mas Pedro le levantó diciendo: “Levántate, porque yo también soy hombre”. |
| 27 | Y conversando con él, entró y encontró muchas personas reunidas, a las cuales dijo: |
| 28 | “Vosotros sabéis cuán ilícito es para un judío juntarse con un extranjero o entrar en su casa; pero Dios me ha enseñado a no declarar común o inmundo a ningún hombre. |
| 29 | Por lo cual al ser llamado he venido sin reparo; pregunto, pues: ¿Cuál es el motivo por el que habéis enviado a llamarme?” |
| 30 | Cornelio respondió: “Cuatro días hace hoy estaba yo orando en mi casa a la hora nona, y he aquí que se me puso delante un hombre en vestidura resplandeciente, |
| 31 | y me dijo: “Cornelio, ha sido oída tu oración, y tus limosnas han sido recordadas delante de Dios. |
| 32 | Envía a Joppe y haz venir a Simón, por sobrenombre Pedro, el cual está hospedado en casa de Simón, curtidor, cerca del mar”. |
| 33 | Inmediatamente envié por ti, y tú has hecho bien en venir. Ahora, pues, nosotros todos estamos en presencia de Dios para oír todo cuanto el Señor te ha encargado”. |
| 34 | Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: “En verdad conozco que Dios no hace acepción de personas, |
| 35 | sino que en todo pueblo le es acepto el que le teme y obra justicia. |
| 36 | Dios envió su palabra a los hijos de Israel, anunciándoles la paz por Jesucristo, el cual es el Señor de todos. |
| 37 | Vosotros no ignoráis las cosas que han acontecido en toda la Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo predicado por Juan: |
| 38 | cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y poder a Jesús de Nazaret, el cual iba de lugar en lugar, haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con Él. |
| 39 | Nosotros somos testigos de todas las cosas que hizo en el país de los judíos y en Jerusalén (ese Jesús), a quien también dieron muerte colgándolo de un madero; |
| 40 | pero Dios le resucitó al tercer día y le dio que se mostrase manifiesto, |
| 41 | no a todo el pueblo, sino a nosotros los testigos predestinados por Dios, los que hemos comido y bebido con Él después de su resurrección de entre los muertos. |
| 42 | Él nos mandó predicar al pueblo y dar testimonio de que Este es Aquel que ha sido destinado por Dios a ser juez de los vivos y de los muertos. |
| 43 | De Este dan testimonio todos los profetas (diciendo) que cuantos crean en Él, recibirán remisión de los pecados por su nombre”. |
| 44 | Mientras Pedro pronunciaba aún estas palabras, descendió el Espíritu Santo sobre todos los que oían su discurso. |
| 45 | Quedaron entonces pasmados los fieles de entre los circuncidados, que habían venido con Pedro, porque el don del Espíritu Santo se había derramado también sobre los gentiles. |
| 46 | Pues los oían hablar en lenguas y glorificar a Dios. Por lo cual dijo Pedro: |
| 47 | “¿Puede alguien prohibir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo como nosotros?” |
| 48 | Mandó, pues, bautizarlos en el nombre de Jesucristo. Después le rogaron que permaneciese algunos días. |