Acts 8
aligned by seat — same row, same verse, whatever each bible numbers it
| v | RV2019 |
|---|---|
| 1 | Y Saulo consentía en su muerte. Y en aquel día fue hecha una grande persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalem; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles. |
| 2 | Y cuidaron de la sepultura de Esteban algunos varones piadosos, e hicieron gran llanto sobre él. |
| 3 | Empero Saulo asolaba la iglesia, entrando por las casas; y trayendo varones y mujeres, los entregaba en la cárcel. |
| 4 | Mas los que eran esparcidos, pasaban por todas partes evangelizando la palabra. |
| 5 | ¶ Entonces Felipe descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo. |
| 6 | Y las multitudes escuchaban atentamente unánimes las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo los milagros que hacía. |
| 7 | Porque muchos espíritus inmundos salían de los que los tenían, dando grandes voces; y muchos paralíticos, y cojos eran sanados. |
| 8 | Así que había gran gozo en aquella ciudad. |
| 9 | Mas había allí un varón llamado Simón, el cual había sido antes mágico en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, diciéndose ser algún grande. |
| 10 | Al cual oían todos atentamente desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este hombre es la virtud grande de Dios. |
| 11 | Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas los había entontecido mucho tiempo. |
| 12 | Mas como creyeron a Felipe que les predicaba las cosas pertenecientes al reino de Dios, y el nombre de Jesu Cristo, fueron bautizados, varones y mujeres. |
| 13 | Simón entonces, creyó él también; y bautizado, se llegó a Felipe; y viendo las maravillas y grandes milagros que se hacían, estaba atónito. |
| 14 | Oyendo pues los apóstoles, que estaban en Jerusalem, que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan. |
| 15 | Los cuales venidos, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo: |
| 16 | (Porque aun no había descendido sobre alguno de ellos, mas solamente eran bautizados en el nombre de Jesús.) |
| 17 | Entonces les pusieron las manos encima, y recibieron el Espíritu Santo. |
| 18 | ¶ Y como vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, ofrecióles dinero, |
| 19 | Diciendo: Dádme también a mí esta potestad: que a cualquiera que pusiere las manos encima, reciba el Espíritu Santo. |
| 20 | Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque piensas que el don de Dios se gane por dinero. |
| 21 | No tienes tú parte ni suerte en este negocio; porque tu corazón no es recto delante de Dios. |
| 22 | Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te será perdonado este pensamiento de tu corazón; |
| 23 | Porque en hiel de amargura, y en prisión de iniquidad veo que estás. |
| 24 | Respondiendo entonces Simón, dijo: Rogád vosotros por mí al Señor, que ninguna cosa de estas, que habéis dicho, venga sobre mí. |
| 25 | ¶ Y ellos habiendo testificado y hablado la palabra de Dios, se volvieron a Jerusalem, y en muchas tierras de los Samaritanos anunciaban el evangelio. |
| 26 | Empero el ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate, y ve hacia el mediodía, al camino que desciende de Jerusalem a Gaza: la cual es desierta. |
| 27 | El entonces se levantó, y fue; y he aquí un Etiope, eunuco, valido de Candaces, reina de los Etiopes, el cual tenía a su cargo todos los tesoros de ella, y había venido a adorar en Jerusalem, |
| 28 | Se volvía, y, sentado en su carro, leía al profeta Isaías. |
| 29 | Y el Espíritu dijo a Felipe: Llégate, y júntate a este carro. |
| 30 | Y acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: ¿Mas entiendes lo que lees? |
| 31 | Y él dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese, y se sentase con él. |
| 32 | Y el lugar de la Escritura que leía, era éste: Como oveja a la muerte fue llevado; y como cordero mudo delante del que le trasquila, así no abrió su boca. |
| 33 | En su humillación su juicio fue quitado; mas su generación, ¿quién la contará? porque es quitada de la tierra su vida. |
| 34 | Y respondiendo el eunuco a Felipe, dijo: Ruégote, ¿de quién el profeta dice esto? ¿de sí, o de otro alguno? |
| 35 | Entonces Felipe abriendo su boca, y comenzando de esta Escritura, le evangelizó a Jesús. |
| 36 | Y yendo por el camino, vinieron a una agua; y le dijo el eunuco: He aquí agua, ¿qué impide que yo no sea bautizado? |
| 37 | Y Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo él, dijo: Creo que Jesu Cristo es el Hijo de Dios. |
| 38 | Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco; y le bautizó. |
| 39 | Y como subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe, y no le vio más el eunuco; y se fue su camino gozoso. |
| 40 | Felipe empero se halló en Azoto; y pasando anunciaba el evangelio en todas las ciudades hasta que vino a Cesarea. |