Daniel 2
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| v | SBLEs2024 |
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| 1 | En el segundo año del reinado de Nabucodonosor, este tuvo sueños, y su espíritu se turbó, y se le fue el sueño. |
| 2 | Entonces el rey ordenó que se llamase a los magos, a los encantadores, a los hechiceros y a los caldeos para que le explicasen al rey sus sueños. Así que entraron y se presentaron ante el rey. |
| 3 | El rey les dijo: «He tenido un sueño, y mi espíritu está turbado por conocer el sueño». |
| 4 | Entonces los caldeos hablaron al rey en lengua aramea: «¡Oh rey, vive para siempre! Cuenta el sueño a tus siervos, y nosotros te mostraremos la interpretación». |
| 5 | El rey respondió a los caldeos: «El asunto se me ha ido de las manos. Si no me dais a conocer el sueño y su interpretación, seréis despedazados, y vuestras casas serán convertidas en un estercolero. |
| 6 | Pero si me mostráis el sueño y su interpretación, recibiréis de mí regalos, recompensas y gran honor. Por lo tanto, mostradme el sueño y su interpretación». |
| 7 | Respondieron por segunda vez y dijeron: «Que el rey cuente el sueño a sus siervos y nosotros mostraremos la interpretación». |
| 8 | El rey respondió: «Sé con certeza que tratáis de ganar tiempo, porque veis que el asunto se me ha ido de las manos. |
| 9 | Pero si no me dais a conocer el sueño, no hay más que una sentencia para vosotros, pues habéis preparado palabras mentirosas y corruptas para hablar ante mí, hasta que la situación cambie. Por tanto, decidme el sueño, y sabré que podéis mostrarme su interpretación». |
| 10 | Los caldeos respondieron al rey y dijeron: «No hay hombre en la tierra que pueda declarar el asunto del rey, porque ningún rey, señor o gobernante ha pedido tal cosa a ningún mago, encantador o caldeo. |
| 11 | Es una cosa difícil la que requiere el rey, y no hay otro que pueda revelarla ante el rey, excepto los dioses, cuya morada no es con la carne». |
| 12 | A causa de esto, el rey se enojó y se enfureció en gran manera, y ordenó que todos los sabios de Babilonia fuesen destruidos. |
| 13 | Así que se publicó el decreto de que los sabios debían ser asesinados, y buscaron a Daniel y a sus compañeros para matarlos. |
| 14 | Entonces Daniel habló con consejo y prudencia a Arioc, capitán de la guardia del rey, que había salido para matar a los sabios de Babilonia. |
| 15 | Habló y dijo a Arioc, capitán del rey: «¿Por qué es tan apresurado este decreto del rey?» Entonces Arioc dio a conocer el asunto a Daniel. |
| 16 | Daniel entró y pidió al rey que le diese un plazo para mostrarle al rey la interpretación. |
| 17 | Entonces Daniel fue a su casa y dio a conocer el asunto a Ananías, Misael y Azarías, sus compañeros, |
| 18 | para que pidiesen misericordia al Dios del cielo sobre este misterio, a fin de que Daniel y sus compañeros no pereciesen con el resto de los sabios de Babilonia. |
| 19 | Entonces el misterio le fue revelado a Daniel en una visión nocturna. Y Daniel bendijo al Dios del cielo. |
| 20 | Daniel habló y dijo: «Bendito sea el nombre de Dios por los siglos de los siglos; porque la sabiduría y el poder son suyos. |
| 21 | Él cambia los tiempos y las épocas; quita reyes y pone reyes; da sabiduría a los sabios, y conocimiento a los entendidos. |
| 22 | Él revela las cosas profundas y ocultas; conoce lo que hay en las tinieblas, y la luz mora con él. |
| 23 | A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado sabiduría y fuerza, y ahora me has revelado lo que te pedimos; pues nos has dado a conocer el asunto del rey». |
| 24 | Por lo tanto, Daniel fue a ver a Arioc, a quien el rey había designado para destruir a los sabios de Babilonia. Fue y le dijo lo siguiente: «No destruyas a los sabios de Babilonia. Llévame ante el rey y yo le mostraré la interpretación». |
| 25 | Entonces Arioc llevó a Daniel ante el rey a toda prisa, y le dijo así: «He hallado a un hombre de los cautivos de Judá que dará a conocer al rey la interpretación». |
| 26 | El rey habló y dijo a Daniel, cuyo nombre era Beltsasar: «¿Eres tú capaz de darme a conocer el sueño que he visto y su interpretación?» |
| 27 | Daniel respondió delante del rey y dijo: “El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni encantadores, ni magos, ni adivinos lo pueden revelar al rey; |
| 28 | pero hay un Dios en los cielos que revela los misterios, y él ha dado a conocer al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer en los últimos días. Tu sueño y las visiones de tu cabeza en tu cama son estos: |
| 29 | “Estando tú, oh rey, en tu cama, te vinieron pensamientos sobre lo que había de ser en lo porvenir; y el que revela los misterios te ha mostrado lo que ha de ser. |
| 30 | Y en cuanto a mí, este misterio no me ha sido revelado por ninguna sabiduría que yo tenga más que cualquier otro viviente, sino para que se dé a conocer la interpretación al rey, y para que entiendas los pensamientos de tu corazón. |
| 31 | “Tú, oh rey, mirabas, y he aquí, una gran estatua. Esta estatua, que era muy grande y cuyo brillo era extraordinario, estaba en pie delante de ti; y su aspecto era terrible. |
| 32 | La cabeza de esta estatua era de oro fino, su pecho y sus brazos de plata, su vientre y sus muslos de bronce, |
| 33 | sus piernas de hierro, sus pies en parte de hierro y en parte de barro cocido. |
| 34 | Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada sin intervención de manos, la cual golpeó a la estatua en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó. |
| 35 | Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y se volvieron como el tamo de las eras del verano. El viento se los llevó, de modo que no se halló lugar para ellos. Y la piedra que golpeó a la estatua se hizo un gran monte que llenó toda la tierra. |
| 36 | “Este es el sueño; también su interpretación diremos en presencia del rey. |
| 37 | Tú, oh rey, eres rey de reyes, a quien el Dios del cielo ha dado el reino, el poder, la fuerza y la majestad. |
| 38 | Dondequiera que habitan los hijos de los hombres, las bestias del campo y las aves del cielo, él los ha entregado en tu mano, y te ha dado el dominio sobre todos ellos. Tú eres aquella cabeza de oro. |
| 39 | “Después de ti, se levantará otro reino inferior al tuyo; y luego un tercer reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra. |
| 40 | Y el cuarto reino será fuerte como el hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, así él lo desmenuzará y lo quebrantará todo. |
| 41 | Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será un reino dividido; pero habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste el hierro mezclado con el barro cenagoso. |
| 42 | Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte y en parte frágil. |
| 43 | Así como viste el hierro mezclado con barro cocido, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro. |
| 44 | «En los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre. |
| 45 | De la manera que viste que del monte fue cortada una piedra sin intervención de manos, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro, el gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo porvenir. El sueño es verdadero, y fiel su interpretación». |
| 46 | Entonces el rey Nabucodonosor se postró sobre su rostro, se humilló ante Daniel, y mandó que le ofreciesen presentes e incienso. |
| 47 | El rey habló a Daniel y le dijo: «Ciertamente vuestro Dios es Dios de dioses, y Señor de los reyes, y el que revela los misterios, pues pudiste revelar este misterio». |
| 48 | Entonces el rey engrandeció a Daniel, le dio muchos y grandes regalos, lo hizo gobernador de toda la provincia de Babilonia y jefe supremo de todos los sabios de Babilonia. |
| 49 | Y Daniel solicitó del rey, y él puso sobre los negocios de la provincia de Babilonia a Sadrac, Mesac y Abed-nego; pero Daniel permaneció en la corte del rey. |