Exodus 10
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| v | Valera1602 |
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| 1 | Y EL SEÑOR dijo a Moisés: Entra a Faraón; porque yo he endurecido su corazón, y el corazón de sus siervos, para mostrar entre ellos estas mis señales; |
| 2 | Y para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que yo hice en Egipto, y mis señales que di entre ellos; y para que sepáis que yo soy el SEÑOR. |
| 3 | Entonces vinieron Moisés y Aarón a Faraón, y le dijeron: el SEÑOR, el Dios de los hebreos, ha dicho así: ¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir a mi pueblo, para que me sirvan. |
| 4 | Y si aún rehusas dejarlo ir, he aquí que yo traeré mañana langosta en tus términos, |
| 5 | La cual cubrirá la faz de la tierra, de modo que no pueda verse la tierra; y ella comerá lo que quedó salvo, lo que os ha quedado del granizo; comerá asimismo todo árbol que os produce [fruto] en el campo: |
| 6 | Y llenarse han tus casas, y las casas de todos tus siervos, y las casas de todos los egipcios, cual nunca vieron tus padres ni tus abuelos, desde que ellos fueron sobre la tierra hasta hoy. Y volvióse, y salió de con Faraón. |
| 7 | Entonces los siervos de Faraón le dijeron: ¿Hasta cuándo nos ha de ser éste por lazo? Deja ir a estos hombres, para que sirvan al SEÑOR su Dios; ¿aún no sabes que Egipto está destruido? |
| 8 | Y Moisés y Aarón volvieron a ser llamados a Faraón, el cual les dijo: Andad, servid al SEÑOR vuestro Dios. ¿Quién y quién son los que han de ir? |
| 9 | Y Moisés respondió: Hemos de ir con nuestros niños y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas: con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir; porque tenemos solemnidad del SEÑOR. |
| 10 | Y él les dijo: Así sea el SEÑOR con vosotros como yo os dejaré ir a vosotros y a vuestros niños: mirad como el mal está delante de vuestro rostro. |
| 11 | No [será] así: id ahora vosotros los varones, y servid al SEÑOR: pues esto es lo que vosotros demandasteis. Y echáronlos de delante de Faraón. |
| 12 | Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto para traer langosta, a fin de que suba sobre el país de Egipto, y consuma todo lo que el granizo dejó. |
| 13 | Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y el SEÑOR trajo un viento oriental sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y a la mañana el viento oriental trajo la langosta: |
| 14 | Y subió la langosta sobre toda la tierra de Egipto, y asentóse en todos los términos de Egipto, en gran manera grave: antes de ella no hubo langosta semejante, ni después de ella vendrá otra tal; |
| 15 | Y cubrió la faz de todo el país, y oscurecióse la tierra; y consumió toda la hierba de la tierra, y todo el fruto de los árboles que había dejado el granizo; que no quedó cosa verde en árboles ni en hierba del campo, por toda la tierra de Egipto. |
| 16 | Entonces Faraón hizo llamar apriesa a Moisés y a Aarón, y dijo: He pecado contra el SEÑOR vuestro Dios, y contra vosotros. |
| 17 | Mas ruego ahora que perdones mi pecado solamente esta vez, y que oréis al SEÑOR vuestro Dios que quite de mí solamente esta muerte. |
| 18 | Y salió de con Faraón, y oró al SEÑOR. |
| 19 | Y el SEÑOR volvió un viento occidental fortísimo, y quitó la langosta, y arrojóla en el mar Bermejo: ni una langosta quedó en todo el término de Egipto. |
| 20 | Mas el SEÑOR endureció el corazón de Faraón; y no envió los hijos de Israel. |
| 21 | Y el SEÑOR dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tales que cualquiera las palpe. |
| 22 | Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas tres días por toda la tierra de Egipto. |
| 23 | Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones. |
| 24 | Entonces Faraón hizo llamar a Moisés, y dijo: Id, servid al SEÑOR; solamente queden vuestras ovejas y vuestras vacas: vayan también vuestros niños con vosotros. |
| 25 | Y Moisés respondió: Tú también nos entregarás sacrificios y holocaustos que sacrifiquemos al SEÑOR nuestro Dios. |
| 26 | Nuestros ganados irán también con nosotros; no quedará ni una pezuña; porque de ellos hemos de tomar para servir al SEÑOR nuestro Dios; y no sabemos con qué hemos de servir al SEÑOR, hasta que lleguemos allá. |
| 27 | Mas el SEÑOR endureció el corazón de Faraón, y no quiso dejarlos ir. |
| 28 | Y díjole Faraón: Retírate de mí: guárdate que no veas más mi rostro, porque en cualquier día que vieres mi rostro, morirás. |
| 29 | Y Moisés respondió: Bien has dicho; no veré más tu rostro. |