Ezekiel 27
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| v | Platense1951 |
|---|---|
| 1 | Me fue dirigida la palabra de Yahvé, en estos términos: |
| 2 | “Tú, hijo de hombre, canta sobre Tiro una elegía; |
| 3 | y di a Tiro: Oh tú que estás sentada a la entrada del mar y comerciabas con los pueblos de muchas costas, así dice Yahvé, el Señor: |
| 4 | Tiro, tú decías: «Yo soy de perfecta belleza». Tus dominios están en el corazón del piélago; tus constructores hicieron perfecta tu hermosura. |
| 5 | De los abetos de Sanir fabricaron toda tu armazón; para hacer tu mástil tomaron un cedro del Líbano. |
| 6 | de las encinas de Basán hicieron tus remos; labraron tus bancos de marfil con incrustaciones de madera de boj, traída de las islas de Kitim. |
| 7 | De lino recamado de Egipto eran tus velas, que te servían de bandera; jacinto y púrpura de las islas de Elisá formaban tu toldo. |
| 8 | Los habitantes de Sidón y de Arvad eran tus remeros, y tus sabios que estaban en ti, oh Tiro, te servían de pilotos. |
| 9 | Los ancianos y los más peritos de Gebal te asistían para reparar tus hendiduras; todas las naves del mar, con sus marineros, estaban a tu servicio para el intercambio de tus mercaderías. |
| 10 | En tu ejército servían como guerreros tuyos los hombres de Persia, de Lidia y de Libia, que colgaron en ti sus escudos y morriones; y ellos te dieron esplendor. |
| 11 | Los hijos de Arvad y tu ejército, velaban sobre tus muros en todo tu contorno; y los de Gamad que estaban en tus torres, colgaban sus escudos alrededor de tus muros, coronando tu belleza. |
| 12 | Tarsis traficaba contigo porque en ti había abundancia de toda suerte de riqueza; con plata, hierro, estaño y plomo pagaban tus mercaderías. |
| 13 | Javán, Tubal y Mósoc comerciaban contigo; traían a sus mercados esclavos y objetos de bronce. |
| 14 | Los de la casa de Togormá te daban a trueque de tus mercancías caballos, corceles y mulos. |
| 15 | Los hijos de Dedán hacían negocios contigo; muchas islas formaban tu clientela; te daban en cambio colmillos de marfil y ébano. |
| 16 | Siria ejercía el comercio contigo, a causa de la multitud de tus productos; cambiaban tus mercaderías por carbunclo, púrpura, obra recamada, lino fino, corales y rubíes. |
| 17 | Judá y la tierra de Israel eran tus clientes, llevaban a tus mercados trigo de Minit, perfumes, miel, aceite, y bálsamo. |
| 18 | Damasco tenía intercambio contigo, (pagándote) la abundancia de tus productos y la multitud de todas tus riquezas con vino de Helbón y lana de Sáhar. |
| 19 | Vedán y Javán de Uzal daban por tus mercaderías hierro labrado; casia y caña aromática había en tus mercados. |
| 20 | Dedán te vendía sillas de montar; |
| 21 | Arabia y todos los príncipes de Cedar mantenían tráfico contigo, dándote en cambio corderos, carneros y machos cabríos. |
| 22 | Los mercaderes de Sabá y de Rama comerciaban contigo; con los más exquisitos aromas, con toda suerte de piedras preciosas y con oro pagaban ellos tus manufacturas. |
| 23 | Harán, Cané y Edén, los comerciantes de Sabá, Asiria y Quelmad traficaban contigo; |
| 24 | te vendían objetos de lujo y mantos de jacinto recamado; tapices de diversos colores, liados con cuerdas fuertes, se hallaban entre tus mercaderías. |
| 25 | Las naves de Tarsis eran tus intermediarios para (mantener) tu tráfico. Así te henchiste y te hiciste muy gloriosa en medio del mar. |
| 26 | Pero aunque tus remeros te condujeron por muchas aguas, el viento solano te ha destrozado en el seno del mar. |
| 27 | Tus riquezas, tus mercancías, los productos de tu mercado, tus marineros y tus pilotos, tus calafates y los agentes de tu tráfico, todos los hombres de guerra que en ti se hallaban y todo el gentío que estaba en medio de ti, cayeron en el abismo del mar el día de tu caída. |
| 28 | Al estruendo de los gritos de tus pilotos se estremecerán las playas, |
| 29 | y todos los que manejan el remo, bajarán de sus naves; los marineros y todos los pilotos del mar, saltarán a tierra. |
| 30 | Levantarán su voz sobre ti y se lamentarán amargamente; echarán polvo sobre sus cabezas y se revolcarán en ceniza. |
| 31 | Por tu causa se raparán la cabeza y se ceñirán de cilicio; y te llorarán con amargura de alma, con dolor amarguísimo. |
| 32 | En su dolor entonarán sobre ti una elegía cantando de ti: «¿Quién como Tiro? ¿Quién como la que (ahora) yace silenciosa en medio del mar? |
| 33 | Con las ganancias de tu comercio marítimo hartabas a muchos pueblos; con la abundancia de tus riquezas y de tus mercancías enriquecías a los reyes de la tierra. |
| 34 | Quebrantada por el mar estás ahora, sepultada en lo profundo de las aguas, ha cesado tu comercio y todo el gentío que te llenaba. |
| 35 | Todos los habitantes de las islas se espantan de ti; sus reyes quedan atónitos, se les ha demudado el rostro. |
| 36 | Los comerciantes de los pueblos te silban; has venido a ser un objeto de pasmo y ya no existirás por los siglos».” |