Ezekiel 33
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| v | SBLEs2024 |
|---|---|
| 1 | Vino a mí palabra de Yahvé, diciendo: |
| 2 | “Hijo de hombre, habla a los hijos de tu pueblo y diles: ‘Cuando yo traiga la espada sobre una tierra, y el pueblo de la tierra tome a un hombre de entre ellos y lo ponga por atalaya, |
| 3 | si él ve venir la espada sobre la tierra, y toca la trompeta y advierte al pueblo, |
| 4 | entonces, cualquiera que oiga el sonido de la trompeta y no haga caso de la advertencia, si la espada viene y se lo lleva, su sangre será sobre su propia cabeza. |
| 5 | El sonido de la trompeta oyó, y no se apercibió; su sangre será sobre él. Mas el que se apercibiere librará su vida. |
| 6 | Pero si el atalaya ve venir la espada y no toca la trompeta, y el pueblo no es advertido, y viene la espada y se lleva a alguno de entre ellos, este será llevado por causa de su iniquidad, pero yo demandaré su sangre de mano del atalaya’. |
| 7 | “A ti, pues, hijo de hombre, te he puesto por atalaya a la casa de Israel; oirás la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte. |
| 8 | Cuando yo diga al impío: ‘¡Impío, de cierto morirás!’, si tú no hablas para advertir al impío de su camino, el impío morirá por su iniquidad, pero yo demandaré su sangre de tu mano. |
| 9 | Mas si tú adviertes al impío de su camino para que se aparte de él, y él no se aparta de su camino, él morirá por su iniquidad, pero tú habrás librado tu alma. |
| 10 | “Tú, pues, hijo de hombre, di a la casa de Israel: ‘Vosotros habláis así, diciendo: «Nuestras rebeliones y nuestros pecados están sobre nosotros, y a causa de ellos nos consumimos; ¿cómo, pues, viviremos?»’. |
| 11 | Diles: ‘Vivo yo, dice el Señor Yahvé, que no quiero la muerte del impío, sino que el impío se vuelva de su camino y viva. ¡Volveos, volveos de vuestros malos caminos! ¿Por qué moriréis, oh casa de Israel?’. |
| 12 | “Y tú, hijo de hombre, di a los hijos de tu pueblo: ‘La justicia del justo no lo librará el día que se rebele; y la impiedad del impío no le será estorbo el día que se vuelva de su impiedad; ni el justo podrá vivir por su justicia el día que peque. |
| 13 | Cuando yo diga al justo: «De cierto vivirás», si él confía en su justicia y comete iniquidad, ninguna de sus obras justas será recordada, sino que morirá por la iniquidad que cometió. |
| 14 | Y cuando yo diga al impío: «De cierto morirás», si él se aparta de su pecado y hace según el derecho y la justicia, |
| 15 | si el impío restituye la prenda, devuelve lo que había robado, y camina en los estatutos de la vida, no cometiendo iniquidad, ciertamente vivirá; no morirá. |
| 16 | Ninguno de los pecados que cometió le será recordado; ha hecho según el derecho y la justicia; ciertamente vivirá’. |
| 17 | “Sin embargo, los hijos de tu pueblo dicen: ‘No es recto el camino del Señor’; pero es el camino de ellos el que no es recto. |
| 18 | Cuando el justo se aparta de su justicia y comete iniquidad, morirá por ello. |
| 19 | Y cuando el impío se aparta de su impiedad y hace según el derecho y la justicia, vivirá por ello. |
| 20 | Y vosotros decís: ‘No es recto el camino del Señor’. Yo os juzgaré, oh casa de Israel, a cada uno conforme a sus caminos”. |
| 21 | Aconteció en el año duodécimo de nuestro cautiverio, en el mes décimo, a los cinco días del mes, que vino a mí un fugitivo de Jerusalén, diciendo: «¡La ciudad ha sido tomada!». |
| 22 | Y la mano de Yahvé había estado sobre mí la tarde anterior a la llegada del fugitivo, y había abierto mi boca hasta que él llegó a mí por la mañana; y se abrió mi boca, y ya no estuve más mudo. |
| 23 | Y vino a mí palabra de Yahvé, diciendo: |
| 24 | “Hijo de hombre, los que habitan aquellos lugares en ruinas en la tierra de Israel andan diciendo: ‘Abraham era uno solo, y poseyó la tierra; pues nosotros somos muchos, a nosotros nos es dada la tierra en posesión’. |
| 25 | Por tanto, diles: ‘Así dice el Señor Yahvé: Vosotros coméis la carne con sangre, y alzáis vuestros ojos a vuestros ídolos, y derramáis sangre; ¿y habéis de poseer la tierra? |
| 26 | Os apoyáis en vuestra espada, cometéis abominación, y cada uno profana a la mujer de su prójimo; ¿y habéis de poseer la tierra?’. |
| 27 | “Les dirás así: ‘Así dice el Señor Yahvé: Vivo yo, que los que están en las ruinas caerán a espada, y al que está en campo abierto lo entregaré a las fieras para que lo devoren; y los que están en las fortalezas y en las cuevas morirán de peste. |
| 28 | Y convertiré la tierra en desolación y en espanto, y cesará la soberbia de su poderío; y los montes de Israel quedarán desolados, de modo que no habrá quien pase. |
| 29 | Y sabrán que yo soy Yahvé, cuando haya convertido la tierra en desolación y en espanto, por todas las abominaciones que han cometido’. |
| 30 | “Y en cuanto a ti, hijo de hombre, los hijos de tu pueblo hablan de ti junto a los muros y en las puertas de las casas, y se hablan el uno al otro, cada cual a su hermano, diciendo: ‘Venid, por favor, y oíd qué palabra viene de Yahvé’. |
| 31 | Y vienen a ti como viene el pueblo, y se sientan delante de ti como pueblo mío, y oyen tus palabras, pero no las ponen por obra; porque con su boca muestran mucho amor, pero su corazón va tras su propia avaricia. |
| 32 | Y he aquí que tú eres para ellos como un cantor de amores, de voz hermosa y que toca bien un instrumento; porque oyen tus palabras, pero no las ponen por obra. |
| 33 | «Pero cuando esto suceda —y he aquí que viene—, entonces sabrán que hubo profeta entre ellos». |