Genesis 37
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| v | RV2019 |
|---|---|
| 1 | Y habitó Jacob en la tierra donde peregrinó su padre, en la tierra de Canaán. |
| 2 | Estas fueron las generaciones de Jacob: José, cuando fue de edad de diez y siete años, apacentaba las ovejas con sus hermanos; y era mozo, con los hijos de Bala, y con los hijos de Zelfa, las mujeres de su padre: y José traía la mala fama de ellos a su padre. |
| 3 | E Israel amaba a José más que a todos sus hijos, porque le había habido en su vejez: e hízole una ropa de diversos colores. |
| 4 | Y viendo sus hermanos que su padre le amaba más que a todos sus hermanos, aborrecíanle, y no le podían hablar pacíficamente. |
| 5 | Y soñó José un sueño, y contólo a sus hermanos; y ellos añadieron a aborrecerle más. |
| 6 | Y díjoles: Oíd ahora este sueño que he soñado: |
| 7 | He aquí que atábamos manojos en medio del campo; y he aquí que mi manojo se levantaba, y estaba derecho: y que vuestros manojos estaban al rededor y se inclinaban al mío. |
| 8 | Y respondiéronle sus hermanos: ¿Has de reinar sobre nosotros? ¿o háste de enseñorear sobre nosotros? Y añadieron a aborrecerle más a causa de sus sueños y de sus palabras. |
| 9 | Y soñó más otro sueño, y contólo a sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño: Y he aquí que el sol y la luna, y once estrellas se inclinaban a mí. |
| 10 | Y contólo a su padre y a sus hermanos, y su padre le reprendió, y díjole: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Hemos de venir yo y tu madre, y tus hermanos a inclinarnos a ti a tierra? |
| 11 | Y sus hermanos le tuvieron envidia; mas su padre miraba el negocio. |
| 12 | ¶ Y fueron sus hermanos a apacentar las ovejas de su padre en Siquem. |
| 13 | Y dijo Israel a José: Tus hermanos apacientan las ovejas en Siquem, ven y enviarte he a ellos. Y él respondió: Heme aquí. |
| 14 | Y él le dijo: Vé ahora, mira como están tus hermanos, y como están las ovejas, y tráeme la respuesta. Y envióle del valle de Hebrón, y vino a Siquem. |
| 15 | Y hallóle un hombre andando él perdido por el campo, y preguntóle aquel hombre, diciendo: ¿Qué buscas? |
| 16 | Y él respondió: Busco a mis hermanos: ruégote que me muestres donde pastan. |
| 17 | Y aquel hombre respondió: Ya se han ido de aquí: y yo les oí decir: Vamos a Dotaín: entonces José fue tras sus hermanos, y hallólos en Dotaín. |
| 18 | Y como ellos le vieron de lejos, antes que llegase cerca de ellos, pensaron contra él para matarle. |
| 19 | Y dijeron el uno al otro: He aquí, viene el soñador. |
| 20 | Ahora pues veníd, y matémosle, y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia le tragó: y veremos que serán sus sueños. |
| 21 | Y como Rubén oyó esto, escapóle de sus manos, y dijo: No le matemos. |
| 22 | Y díjoles Rubén: No derrameis sangre: echádle en esta cisterna, que está en el desierto; y no metáis mano en él: por escaparle de sus manos, para hacerlo volver a su padre. |
| 23 | Y fue, que como José llegó a sus hermanos, ellos hicieron desnudar a José su ropa, la ropa de colores que tenía sobre sí, |
| 24 | Y tomáronle, y echáronle en la cisterna, y la cisterna estaba vacía, que no había agua en ella. |
| 25 | Y asentáronse a comer pan: y alzando los ojos miraron, y, he aquí, una compañía de Ismaelitas, que venía de Galaad, y sus camellos traían especias y cera y almáciga, e iban para llevar a Egipto. |
| 26 | ¶ Entonces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho que matemos a nuestro hermano, y encubramos su sangre? |
| 27 | Andád, y vendámosle a los Ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él, que nuestro hermano nuestra carne es. Y sus hermanos acordaron con él. |
| 28 | Y como pasaron los Madianitas mercaderes, ellos sacaron a José de la cisterna, y trajéronle arriba, y vendiéronle a los Ismaelitas por veinte pesos de plata: y llevaron a José a Egipto. |
| 29 | Y Rubén volvió a la cisterna, y, he aquí José no estaba dentro; y rompió sus vestidos. |
| 30 | Y tornó a sus hermanos, y dijo: El mozo no parece, y yo ¿adónde iré yo? |
| 31 | Entonces ellos tomaron la ropa de José, y degollaron un cabrito de las cabras, y tiñeron la ropa con la sangre. |
| 32 | Y enviaron la ropa de colores, y trajéronla a su padre, y dijeron: Esta hemos hallado: conoce ahora si es la ropa de tu hijo, o no. |
| 33 | Y él la conoció, y dijo: La ropa de mi hijo es; alguna mala bestia le tragó: despedazado ha sido José. |
| 34 | Entonces Jacob rompió sus vestidos, y puso saco sobre sus lomos, y enlutóse por su hijo muchos días. |
| 35 | Y levantáronse todos sus hijos y todas sus hijas para consolarle; mas él no quiso tomar consolación, y dijo: Porque tengo de descender a mi hijo enlutado hasta la sepultura. Y lloróle su padre. |
| 36 | Y los Madianitas le vendieron en Egipto a Potifar, eunuco de Faraón, capitán de los de la guardia. |