Isaiah 10
aligned by seat — same row, same verse, whatever each bible numbers it
| v | SBLEs2024 |
|---|---|
| 1 | ¡Ay de los que decretan leyes injustas, y de los escribas que dictan decretos opresivos, |
| 2 | para apartar del juicio a los necesitados, y para quitar el derecho a los pobres de mi pueblo; para hacer de las viudas su botín, y despojar a los huérfanos! |
| 3 | ¿Y qué haréis en el día del castigo, y en la desolación que vendrá de lejos? ¿A quién os acogeréis para que os ayude, y dónde dejaréis vuestra gloria? |
| 4 | Sin mí no queda sino encorvarse entre los presos, y caer entre los muertos. Con todo esto no se ha aplacado su ira, sino que su mano todavía está extendida. |
| 5 | ¡Ay de Asiria, vara y bastón de mi furor! En su mano he puesto mi indignación. |
| 6 | Le enviaré contra una nación pérfida, y contra el pueblo de mi ira le daré mando, para que quite despojos, y arrebate botín, y lo huelle como lodo de las calles. |
| 7 | Aunque él no lo pensará así, ni su corazón lo imaginará de esta manera, sino que su pensamiento será desarraigar y cortar naciones no pocas. |
| 8 | Porque él dice: «Mis príncipes, ¿no son todos reyes? |
| 9 | ¿No es Calno como Carquemis, Hamat como Arpad, y Samaria como Damasco? |
| 10 | Como halló mi mano los reinos de los ídolos, cuyas imágenes talladas eran mejores que las de Jerusalén y de Samaria; |
| 11 | como hice a Samaria y a sus ídolos, ¿no haré también así a Jerusalén y a sus ídolos?». |
| 12 | Pero acontecerá que después que el Señor haya acabado toda su obra en el monte Sión y en Jerusalén, castigará el fruto de la soberbia del corazón del rey de Asiria, y la gloria de la altivez de sus ojos. |
| 13 | Porque dijo: «Con el poder de mi mano lo he hecho, y con mi sabiduría, porque soy prudente; quité los límites de los pueblos, y saqué sus tesoros, y derribé como valiente a los que estaban sentados. |
| 14 | Y halló mi mano las riquezas de los pueblos como nido; y como se recogen los huevos abandonados, así me apoderé yo de toda la tierra; y no hubo quien moviese ala, ni abriese boca, ni chistase». |
| 15 | ¿Se jactará el hacha contra el que con ella corta? ¿Se ensoberbecerá la sierra contra el que la mueve? ¡Como si el báculo levantase al que lo levanta; como si la vara levantase al que no es leño! |
| 16 | Por tanto, el Señor, Yahvé de los Ejércitos, enviará debilidad sobre sus robustos, y debajo de su gloria encenderá una llama como fuego abrasador. |
| 17 | Y la luz de Israel será por fuego, y su Santo por llama, que queme y consuma en un día sus cardos y sus espinos. |
| 18 | La gloria de su bosque y de su campo fértil consumirá, desde el alma hasta el cuerpo; y vendrá a ser como enfermo que se consume. |
| 19 | Y los árboles que queden en su bosque serán en número tan corto, que un niño los podrá contar. |
| 20 | Acontecerá en aquel tiempo, que los que hayan quedado de Israel y los que hayan quedado de la casa de Jacob, nunca más se apoyarán en el que los hirió, sino que se apoyarán con verdad en Yahvé, el Santo de Israel. |
| 21 | El remanente volverá, el remanente de Jacob, al Dios fuerte. |
| 22 | Porque si tu pueblo, Israel, fuere como las arenas del mar, el remanente de él volverá; la destrucción decretada rebosará justicia. |
| 23 | Pues el Señor, Yahvé de los Ejércitos, hará consumación ya determinada en medio de la tierra. |
| 24 | Por tanto el Señor, Yahvé de los Ejércitos, dice así: «Pueblo mío, morador de Sión, no temas de Asiria. Con vara te herirá, y contra ti alzará su palo, a la manera de Egipto. |
| 25 | Mas de aquí a muy poco tiempo, se acabará mi furor, y mi ira se volverá para la destrucción de ellos». |
| 26 | Y levantará Yahvé de los Ejércitos azote contra él como la matanza de Madián en la peña de Oreb, y alzará su vara sobre el mar, como hizo por la vía de Egipto. |
| 27 | Acontecerá en aquel día que su carga será quitada de tu hombro, y su yugo de tu cerviz, y el yugo se pudrirá por causa de la unción. |
| 28 | Vino hasta Ajat, pasó por Migrón; en Micmas recogió su bagaje. |
| 29 | Pasaron el desfiladero; alojaron en Geba; Ramá tembló; Gabaa de Saúl huyó. |
| 30 | ¡Grita en alta voz, hija de Galim! ¡Haz que se oiga en Lais, pobre de Anatot! |
| 31 | Madmena se alborotó; los moradores de Gebim huyen. |
| 32 | Aún vendrá día para quedarse en Nob; agitará su mano contra el monte de la hija de Sión, al collado de Jerusalén. |
| 33 | He aquí el Señor, Yahvé de los Ejércitos, desgajará el ramaje con violencia; y los de gran estatura serán cortados, y los altivos serán humillados. |
| 34 | Y cortará con hierro la espesura del bosque, y el Líbano caerá con estrépito ante el Poderoso. |