Jeremiah 3
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| v | Valera1602 |
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| 1 | DICEN: Si alguno dejare su esposa, y yéndose ésta de él se juntare a otro hombre, ¿volverá a ella más? ¿no será tal tierra del todo amancillada? Tú pues has fornicado con muchos amigos; mas vuélvete a mí, dijo el SEÑOR. |
| 2 | Alza tus ojos a los altos, y ve en qué lugar no te hayas publicado: para ellos te sentabas en los caminos, como árabe en el desierto; y con tus fornicaciones y con tu malicia has contaminado la tierra. |
| 3 | Por esta causa las aguas han sido detenidas, y faltó la lluvia de la tarde; y has tenido frente de mala mujer, ni quisiste tener vergüenza. |
| 4 | A lo menos desde ahora, ¿no clamarás a mí, Padre mío, guiador de mi juventud? |
| 5 | ¿Guardará [su enojo] para siempre? ¿eternalmente lo guardará? He aquí que has hablado y hecho cuantas maldades pudiste. |
| 6 | Y díjome el SEÑOR en días del rey Josías: ¿Has visto lo que ha hecho la rebelde Israel? Vase ella sobre todo monte alto y debajo de todo árbol umbroso, y allí fornica. |
| 7 | Y dije después que hizo todo esto: Vuélvete a mí; mas no se volvió. Y vio la rebelde su hermana Judá. |
| 8 | Y vi, que por todas estas causas en las cuales cometió adulterio la rebelde Israel, le había despedido, y dándole carta de divorcio; aun no tuvo temor su hermana Judá, sino también se fue y se prostituyó. |
| 9 | Y sucedió que por la liviandad de su fornicación la tierra fue contaminada, y adulteró con la piedra y con el leño. |
| 10 | Y con todo esto, la rebelde su hermana Judá no se tornó a mí de todo su corazón, sino mentirosamente, dice el SEÑOR. |
| 11 | Y díjome el SEÑOR: Justificado ha su alma la rebelde Israel en comparación de la desleal Judá. |
| 12 | Ve, y clama estas palabras hacia el norte, y di: Vuélvete, oh rebelde Israel, dice el SEÑOR; no haré caer mi ira sobre vosotros: porque misericordioso soy yo, dice el SEÑOR, no guardaré para siempre [el enojo]. |
| 13 | Sólo reconoce tu iniquidad, porque contra el SEÑOR tu Dios has prevaricado, y tus caminos has derramado a los extraños debajo de todo árbol umbroso, y no oíste mi voz, dice el SEÑOR. |
| 14 | Convertíos, hijos rebeldes, dice el SEÑOR, porque yo soy vuestro esposo: y os tomaré uno de una ciudad, y dos de una familia, y os introduciré en Sión; |
| 15 | Y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten de conocimiento y de entendimiento. |
| 16 | Y acontecerá, que cuando os multiplicareis y creciereis en la tierra, en aquellos días, dice el SEÑOR, no se dirá más: Arca del pacto del SEÑOR; ni vendrá al pensamiento, ni se acordarán de ella, ni la visitarán, ni se hará más. |
| 17 | En aquel tiempo llamarán a Jerusalem Trono del SEÑOR, y todas las naciones se congregarán a ella en el nombre del SEÑOR en Jerusalem: ni andarán más tras la dureza de su corazón malvado. |
| 18 | En aquellos tiempos irán de la casa de Judá a la casa de Israel, y vendrán juntamente de tierra del norte a la tierra que hice heredar a vuestros padres. |
| 19 | Pero yo dije: ¿Cómo te pondré por hijos, y te daré la tierra deseable, la rica heredad de los ejércitos de las naciones? Y dije: Padre mío me llamarás, y no te apartarás de en pos de mí. |
| 20 | Mas como la esposa quiebra la fe de su compañero, así prevaricasteis contra mí, oh casa de Israel, dice el SEÑOR. |
| 21 | Voz sobre las alturas fue oída, llanto de los ruegos de los hijos de Israel; porque han torcido su camino, del SEÑOR su Dios se han olvidado. |
| 22 | Convertíos, hijos rebeldes, sanaré vuestras rebeliones. He aquí nosotros venimos a ti; porque tú eres el SEÑOR nuestro Dios. |
| 23 | Ciertamente en vano [se espera la salvación] de los collados, [y] de la multitud de los montes: verdaderamente la salvación de Israel [está] en el SEÑOR nuestro Dios. |
| 24 | Confusión consumió el trabajo de nuestros padres desde nuestra mocedad; sus ovejas, sus vacas, sus hijos y sus hijas. |
| 25 | Yacemos en nuestra confusión, y nuestra afrenta nos cubre: porque pecamos contra el SEÑOR nuestro Dios, nosotros y nuestros padres, desde nuestra juventud y hasta este día; y no hemos escuchado la voz del SEÑOR nuestro Dios. |