Jeremiah 9
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| v | SBLEs2024 |
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| 1 | ¡Oh, si mi cabeza se hiciese agua, y mis ojos manantial de lágrimas, para que llorase día y noche por los muertos de la hija de mi pueblo! |
| 2 | ¡Quién me diese en el desierto una posada de caminantes, para que dejase a mi pueblo y me apartase de ellos! Porque todos ellos son adúlteros, congregación de traidores. |
| 3 | «Tensaron su lengua como un arco para la mentira; se fortalecieron en la tierra, pero no para la verdad; porque de mal en mal procedieron, y a mí no me conocieron», dice Yahvé. |
| 4 | «Guardaos cada uno de su prójimo, y en ningún hermano confiéis; porque todo hermano suplanta con engaño, y todo prójimo anda calumniando. |
| 5 | Cada uno engaña a su compañero, y no dicen la verdad; enseñaron su lengua a hablar mentira, se afanan por cometer iniquidad. |
| 6 | Tu morada está en medio del engaño; por causa del engaño no quisieron conocerme», dice Yahvé. |
| 7 | Por tanto, así dice Yahvé de los Ejércitos: “He aquí que yo los fundiré y los probaré; porque ¿qué más he de hacer por la hija de mi pueblo? |
| 8 | Saeta mortífera es la lengua de ellos; engaño habla. Con su boca habla paz con su prójimo, pero en su interior le pone acechanza. |
| 9 | ¿No los he de castigar por estas cosas? — dice Yahvé —. ¿De una nación como esta no se vengará mi alma? |
| 10 | Por los montes levantaré lloro y lamentación, y llanto por los pastizales del desierto; porque han sido incendiados hasta no quedar quien pase por ellos, ni se oye ya bramido de ganado; desde las aves del cielo hasta las bestias, todas huyeron y se fueron. |
| 11 | «Reduciré a Jerusalén a montones de ruinas, a morada de chacales; y asolaré las ciudades de Judá hasta que queden sin morador». |
| 12 | ¿Quién es hombre sabio que entienda esto? ¿Y a quién habló la boca de Yahvé, para que pueda declararlo? ¿Por qué causa ha perecido la tierra, y ha sido asolada como desierto, hasta no haber quien pase por ella? |
| 13 | Y dijo Yahvé: «Porque dejaron mi ley, la cual puse delante de ellos, y no obedecieron a mi voz, ni caminaron conforme a ella; |
| 14 | antes bien, se fueron tras la dureza de su corazón, y tras los baales, según les enseñaron sus padres». |
| 15 | Por tanto, así dice Yahvé de los Ejércitos, Dios de Israel: «He aquí que a este pueblo yo les daré a comer ajenjo, y les daré a beber agua de hiel. |
| 16 | Y los dispersaré entre naciones que ni ellos ni sus padres conocieron; y enviaré espada en pos de ellos, hasta que los acabe». |
| 17 | Así dice Yahvé de los Ejércitos: “Considerad y llamad a las endechadoras para que vengan; enviad por las que son hábiles en su oficio. |
| 18 | ¡Que se den prisa y levanten llanto por nosotros! Desháganse nuestros ojos en lágrimas, y nuestros párpados fluyan en aguas. |
| 19 | Porque de Sión se oyó voz de lamentación: ‘¡Cómo hemos sido arruinados! En gran manera hemos sido avergonzados, porque hemos abandonado la tierra, y han derribado nuestras moradas’”. |
| 20 | Oíd, pues, oh mujeres, la palabra de Yahvé; recibid vuestros oídos la palabra de su boca. Enseñad endechas a vuestras hijas, y cada una lamento a su compañera. |
| 21 | Porque la muerte ha subido por nuestras ventanas, ha entrado en nuestros palacios, para cortar a los niños de las calles y a los jóvenes de las plazas. |
| 22 | Di: “Así dice Yahvé: ‘Los cadáveres de los hombres caerán como estiércol sobre la faz del campo, como manojo tras el segador, y no habrá quien los recoja’”. |
| 23 | Así dice Yahvé: «No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. |
| 24 | Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Yahvé, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero», dice Yahvé. |
| 25 | «He aquí que vienen días — dice Yahvé — en que castigaré a todo circuncidado que lo es solo en la carne: |
| 26 | a Egipto y a Judá, a Edom y a los hijos de Amón y de Moab, y a todos los que se rapan las sienes y habitan en el desierto; porque todas las naciones son incircuncisas, y toda la casa de Israel es incircuncisa de corazón». |