Job 3
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| v | RV2019 |
|---|---|
| 1 | Después de esto abrió Job su boca, y maldijo su día. |
| 2 | Y exclamó Job, y dijo: |
| 3 | Perezca el día en que yo fui nacido, y la noche que dijo: Concebido es varón. |
| 4 | Aquel día fuera tinieblas, y Dios no curara de él desde arriba, ni claridad resplandeciera sobre él. |
| 5 | Ensuciáranle tinieblas y sombra de muerte; reposara sobre él nublado, que le hiciera horrible como día caluroso. |
| 6 | A aquella noche ocupara oscuridad, ni fuera contada entre los días del año, ni viniera en el número de los meses. |
| 7 | Oh si fuera aquella noche solitaria, que no viniera en ella canción; |
| 8 | Maldijéranla los que maldicen al día, los que se aparejan para levantar su llanto. |
| 9 | Las estrellas de su alba fueran oscurecidas; esperara la luz, y no viniera; ni viera los párpados de la mañana. |
| 10 | Porque no cerró las puertas del vientre donde yo estaba, ni escondió de mis ojos la miseria. |
| 11 | ¿Por qué no morí yo desde la matriz, y fui traspasado en saliendo del vientre? |
| 12 | ¿Por qué me previnieron las rodillas, y para qué los pechos que mamase? |
| 13 | Porque ahora yaciera y reposara; durmiera, y entonces tuviera reposo, |
| 14 | Con los reyes, y con los consejeros de la tierra, que edifican para sí los desiertos; |
| 15 | O con los príncipes que poseen el oro, que hinchen sus casas de plata. |
| 16 | O ¿por qué no fui escondido como abortivo, como los pequeñitos que nunca vieron luz? |
| 17 | ¶ Allí los impíos dejaron el miedo, y allí descansaron los de cansadas fuerzas. |
| 18 | Allí también reposaron los cautivos, no oyeron la voz del exactor. |
| 19 | Allí está el chico y el grande: allí es el siervo libre de su señor. |
| 20 | ¿Por qué dio luz al trabajado, y vida a los amargos de ánimo? |
| 21 | Que esperan la muerte, y no la hay: y la buscan más que tesoros. |
| 22 | Que se alegran de grande alegría, y se gozan cuando hallan el sepulcro. |
| 23 | Al hombre que no sabe por donde vaya, y que Dios le encerró. |
| 24 | Porque antes que mi pan, viene mi suspiro: y mis gemidos corren como aguas. |
| 25 | Porque el temor que me espantaba, me ha venido, y háme acontecido lo que temía. |
| 26 | Nunca tuve paz, nunca me sosegué, ni nunca me reposé; y vínome turbación. |