Job 7
aligned by seat — same row, same verse, whatever each bible numbers it
| v | RV2019 |
|---|---|
| 1 | Ciertamente tiempo determinado tiene el hombre sobre la tierra; y sus días son como los días del jornalero. |
| 2 | Como el siervo desea la sombra, y como el jornalero espera su trabajo: |
| 3 | Así poseo yo los meses de vanidad, y las noches del trabajo me dieron por cuenta. |
| 4 | Cuando estoy acostado, digo: ¿Cuándo me levantaré? Y mide mi corazón la noche, y estoy harto de devaneos hasta el alba. |
| 5 | Mi carne está vestida de gusanos, y de terrones de polvo: mi piel rompida y abominable. |
| 6 | Mis días fueron más ligeros, que la lanzadera del tejedor; y fenecieron sin esperanza. |
| 7 | Acuérdate que mi vida es un viento; y que mis ojos no volverán para ver el bien. |
| 8 | Los ojos de los que [ahora] me ven, nunca más me verán: tus ojos serán sobre mí, y dejaré de ser. |
| 9 | La nube se acaba, y se va: así es el que desciende al sepulcro, que nunca más subirá. |
| 10 | No tornará más a su casa, ni su lugar le conocerá más. |
| 11 | Por tanto yo no detendré mi boca, mas hablaré con la angustia de mi espíritu, y quejarme he con la amargura de mi alma. |
| 12 | ¿Soy yo la mar, o alguna ballena que me pongas guardia? |
| 13 | Cuando digo: Mi cama me consolará, mi cama me quitará mis quejas: |
| 14 | Entonces me quebrantarás con sueños, y me turbarás con visiones. |
| 15 | Y mi alma tuvo por mejor el ahogamiento; y la muerte más que a mis huesos. |
| 16 | Abominé la vida, no quiero vivir para siempre: déjame, pues que mis días son vanidad. |
| 17 | ¿Qué es el hombre para que le engrandezcas, y que pongas sobre él tu corazón; |
| 18 | Y que le visites todas las mañanas, y todos los momentos le pruebes? |
| 19 | ¿Hasta cuándo no me dejarás, ni me soltarás hasta que trague mi saliva? |
| 20 | Pequé: ¿qué te haré, oh guardador de los hombres? ¿Por qué me has puesto contrario a ti, y qué a mí mismo sea pesadumbre? |
| 21 | ¿Y por qué no quitas mi rebelión, y perdonas mi iniquidad? porque ahora dormiré en el polvo; y buscarme has de mañana, y no seré hallado. |