Job 9
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| v | Platense1951 |
|---|---|
| 1 | Respondió Job y dijo: |
| 2 | “Bien sé que es así. ¿Cómo puede el hombre ser justo frente a Dios? |
| 3 | Si pretendiera contender con él, de mil (cargos) no respondería a uno solo. |
| 4 | Él es sabio de corazón, poderoso y fuerte; ¿quién se le opuso y le salió bien? |
| 5 | Él traslada los montes, sin que sepan quién los trastorna en su ira. |
| 6 | Él remueve la tierra de su sitio, y sus columnas son sacudidas. |
| 7 | Él manda al sol, y este no sale, y encierra bajo sello las estrellas. |
| 8 | Él solo extiende los cielos, y anda sobre las olas del mar. |
| 9 | Él hizo la Osa, el Orión y las Pléyades, las constelaciones del cielo austral. |
| 10 | Él hace cosas grandes e insondables, y maravillas sin cuento y número. |
| 11 | He aquí que pasa junto a mí, y yo no le veo; y si se retira, tampoco lo advierto. |
| 12 | Si Él toma una presa ¿quién hará que la devuelva? ¿quién podrá decirle: «¿Qué es lo que haces?» |
| 13 | Él es Dios, no hay quien pueda doblegar su ira; debajo de Él se encorvan los auxiliares de Rahab. |
| 14 | ¿Cuánto menos podré yo responderle, elegir mis palabras frente a Él? |
| 15 | Aun teniendo yo razón, nada le respondería; imploraría la clemencia del que me juzga. |
| 16 | Aun cuando respondiera a mis clamores, no creería que había escuchado mi voz, |
| 17 | Él, que me aplasta con un torbellino, y multiplica mis llagas sin causa. |
| 18 | No me deja respirar y me harta de amargura. |
| 19 | Si se trata de fuerza, el poderoso es Él, y si de justicia (dice): «¿Quién me emplazará?» |
| 20 | Aun cuando yo tuviera razón mi boca me condenaría, aunque fuera inocente, me declararía culpable. |
| 21 | Soy inocente, pero no me importa mi existencia, no hago caso de mi vida. |
| 22 | Es todo lo mismo; por eso he dicho: «Él acaba con el inocente como con el impío.» |
| 23 | ¡Si al menos el azote matase de repente! Él se ríe de la prueba de los inocentes. |
| 24 | La tierra ha sido entregada en manos de los malvados; Él mismo tapa el rostro de sus jueces. Si no es Él, ¿quién lo será? |
| 25 | Mis días pasaron más veloces que un correo, huyen sin ver cosa buena; |
| 26 | pasan como las naves de junco, cual águila que se arroja sobre la presa. |
| 27 | Si digo: «Olvidaré mis quejas, voy a mudar mi semblante, y me regocijaré», |
| 28 | me espantan todos mis dolores, pues sé que Tú no me declaras inocente. |
| 29 | Y si soy juzgado culpable, ¿por qué fatigarme en vano? |
| 30 | Aunque me lavara con agua de nieve, y con lejía limpiara mis manos, |
| 31 | Tú me sumergirías en el fango, y hasta mis vestidos me darían asco. |
| 32 | Porque Él no es un hombre como yo, a quien se pudiera decir: «¡Vamos juntos a juicio!» |
| 33 | No hay entre nosotros árbitro que ponga la mano sobre entrambos. |
| 34 | Aparte Él de mí su vara, y no me espante su terror: |
| 35 | entonces hablaré, sin tenerle miedo, porque así como estoy, no me conozco a mí mismo.” |