Joel 1
aligned by seat — same row, same verse, whatever each bible numbers it
| v | Valera1602 |
|---|---|
| 1 | LA palabra del SEÑOR que vino a Joel hijo de Petuel. |
| 2 | Oíd esto, viejos, y escuchad, todos los moradores de la tierra. ¿Ha acontecido esto en vuestros días, o en los días de vuestros padres? |
| 3 | De esto contaréis a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generación. |
| 4 | Lo que quedó de la oruga comió la langosta, y lo que quedó de la langosta comió el pulgón; y el revoltón comió lo que del pulgón había quedado. |
| 5 | Despertad, borrachos, y llorad; aullad todos los que bebéis vino, a causa del mosto, porque os es quitado de vuestra boca. |
| 6 | Porque una nación subió a mi tierra, fuerte y sin número; sus dientes, dientes de león, y sus muelas, de león. |
| 7 | Asoló mi vid, y descortezó mi higuera: del todo la desnudó y derribó: sus ramas quedaron blancas. |
| 8 | Llora tú como moza vestida de cilicio por el marido de su juventud. |
| 9 | Pereció el presente y la libación de la casa del SEÑOR: los sacerdotes ministros del SEÑOR hicieron luto. |
| 10 | El campo fue destruído, enlutóse la tierra; porque el trigo fue destruído, se secó el mosto, perdióse el aceite. |
| 11 | Confundíos, labradores, aullad, viñeros, por el trigo y la cebada; porque se perdió la mies del campo. |
| 12 | Secóse la vid, y pereció la higuera, el granado también, la palma, y el manzano; secáronse todos los árboles del campo; por lo cual se secó el gozo de los hijos de los hombres. |
| 13 | Ceñíos y lamentad, sacerdotes; aullad, ministros del altar; venid, dormid en cilicio, ministros de mi Dios: porque quitado es de la casa de vuestro Dios el presente y la libación. |
| 14 | Pregonad ayuno, llamad una asamblea solemne; congregad los ancianos y todos los moradores de la tierra en la casa del SEÑOR vuestro Dios, y clamad al SEÑOR. |
| 15 | ¡Ay del día! porque cercano está el día del SEÑOR, y vendrá como destrucción por el Todopoderoso. |
| 16 | ¿No es quitado el mantenimiento de delante de nuestros ojos, la alegría y el placer de la casa de nuestro Dios? |
| 17 | El grano se pudrió debajo de sus terrones, los bastimentos fueron asolados, los alfolíes destruídos; porque se secó el trigo. |
| 18 | ¡Cuánto gimieron las bestias! ¡cuán turbados anduvieron los hatos de los bueyes, porque no tuvieron pastos! también fueron asolados los rebaños de las ovejas. |
| 19 | A ti, oh SEÑOR, clamaré: porque fuego consumió los pastos del desierto, y llama abrasó todos los árboles del campo. |
| 20 | Las bestias del campo bramarán también a ti; porque se secaron los arroyos de las aguas, y fuego consumió las praderías del desierto. |