John 10
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| v | Platense1951 |
|---|---|
| 1 | “En verdad, en verdad, os digo, quien no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es un ladrón y un salteador. |
| 2 | Mas el que entra por la puerta, es el pastor de las ovejas. |
| 3 | A este le abre el portero, y las ovejas oyen su voz, y él llama por su nombre a las ovejas propias, y las saca fuera. |
| 4 | Cuando ha hecho salir todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas le siguen porque conocen su voz. |
| 5 | Mas al extraño no le seguirán, antes huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños”. |
| 6 | Tal es la parábola, que les dijo Jesús, pero ellos no comprendieron de qué les hablaba. |
| 7 | Entonces Jesús prosiguió: “En verdad, en verdad, os digo, Yo soy la puerta de las ovejas. |
| 8 | Todos cuantos han venido antes que Yo son ladrones y salteadores, mas las ovejas no los escucharon. |
| 9 | Yo soy la puerta, si alguno entra por Mí, será salvo; podrá ir y venir y hallará pastos. |
| 10 | El ladrón no viene sino para robar, para degollar, para destruir. Yo he venido para que tengan vida y vida sobreabundante. |
| 11 | Yo soy el pastor, el Bueno. El buen pastor pone su vida por las ovejas. |
| 12 | Mas el mercenario, el que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, viendo venir al lobo, abandona las ovejas y huye, y el lobo las arrebata y las dispersa; |
| 13 | porque es mercenario y no tiene interés en las ovejas. |
| 14 | Yo soy el pastor bueno, y conozco las mías, y las mías me conocen, |
| 15 | —así como el Padre me conoce y Yo conozco al Padre— y pongo mi vida por mis ovejas. |
| 16 | Y tengo otras ovejas que no son de este aprisco. A esas también tengo que traer; ellas oirán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo pastor. |
| 17 | Por esto me ama el Padre, porque Yo pongo mi vida para volver a tomarla. |
| 18 | Nadie me la puede quitar, sino que Yo mismo la pongo. Tengo el poder de ponerla, y tengo el poder de recobrarla. Tal es el mandamiento que recibí de mi Padre”. |
| 19 | Y de nuevo los judíos se dividieron a causa de estas palabras. |
| 20 | Muchos decían: “Es un endemoniado, está loco. ¿Por qué lo escucháis?” |
| 21 | Otros decían: “Estas palabras no son de un endemoniado. ¿Puede acaso un demonio abrir los ojos de los ciegos?” |
| 22 | Llegó entre tanto la fiesta de la Dedicación en Jerusalén. Era invierno, |
| 23 | y Jesús se paseaba en el Templo, bajo el pórtico de Salomón. |
| 24 | Lo rodearon, entonces, y le dijeron: “¿Hasta cuándo tendrás nuestros espíritus en suspenso? Si Tú eres el Mesías, dínoslo claramente”. |
| 25 | Jesús les replicó: “Os lo he dicho, y no creéis. Las obras que Yo hago en el nombre de mi Padre, esas son las que dan testimonio de Mí. |
| 26 | Pero vosotros no creéis porque no sois de mis ovejas. |
| 27 | Mis ovejas oyen mi voz, Yo las conozco y ellas me siguen. |
| 28 | Y Yo les daré vida eterna, y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano. |
| 29 | Lo que mi Padre me dio es mayor que todo, y nadie lo puede arrebatar de la mano de mi Padre. |
| 30 | Yo y mi Padre somos uno”. |
| 31 | De nuevo los judíos recogieron piedras para lapidarlo. |
| 32 | Entonces Jesús les dijo: “Os he hecho ver muchas obras buenas, que son de mi Padre. ¿Por cuál de ellas queréis apedrearme?” |
| 33 | Los judíos le respondieron: “No por obra buena te apedreamos, sino porque blasfemas, y siendo hombre, te haces a Ti mismo Dios”. |
| 34 | Respondioles Jesús: “¿No está escrito en vuestra Ley: «Yo dije: sois dioses?» |
| 35 | Si ha llamado dioses a aquellos a quienes fue dirigida la palabra de Dios —y la Escritura no puede ser anulada— |
| 36 | ¿cómo de Aquel que el Padre consagró y envió al mundo, vosotros decís: «Blasfemas», porque dije: «Yo soy el Hijo de Dios?» |
| 37 | Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis; |
| 38 | pero ya que las hago, si no queréis creerme, creed al menos, a esas obras, para que sepáis y conozcáis que el Padre es en Mí, y que Yo soy en el Padre”. |
| 39 | Entonces trataron de nuevo de apoderarse de Él, pero se escapó de entre sus manos. |
| 40 | Y se fue nuevamente al otro lado del Jordán, al lugar donde Juan había bautizado primero, y allí se quedó. |
| 41 | Y muchos vinieron a Él, y decían: “Juan no hizo milagros, pero todo lo que dijo de Este, era verdad”. |
| 42 | Y muchos allí creyeron en Él. |