John 5
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| v | RV2019 |
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| 1 | Después de estas cosas, había una fiesta de los Judíos, y subió Jesús a Jerusalem. |
| 2 | Y hay en Jerusalem junto a la puerta del ganado un estanque, que en lengua Hebrea es llamado Betesda, el cual tiene cinco pórticos. |
| 3 | En estos estaba echada una grande multitud de enfermos, ciegos, cojos, secos, que estaban esperando el movimiento del agua; |
| 4 | Porque un ángel descendía a cierto tiempo al estanque, y revolvía el agua; y el que primero entraba en el estanque, después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese. |
| 5 | ¶ Y estaba allí un hombre, que había treinta y ocho años que estaba enfermo. |
| 6 | Como Jesús le vio echado, y entendió que ya había mucho tiempo que estaba enfermo, dícele: ¿Quiéres ser sano? |
| 7 | Y el enfermo le respondió: Señor, no tengo hombre, que cuando el agua fuere revuelta, me meta en el estanque; porque entre tanto que yo voy, otro antes de mí ha descendido. |
| 8 | Dícele Jesús: Levántate, toma tu lecho, y anda. |
| 9 | Y luego aquel hombre fue sano, y tomó su lecho, e íbase; y era sábado aquel día. |
| 10 | Entonces los Judíos decían a aquel que había sido sanado: Sábado es, no te es lícito llevar tu lecho. |
| 11 | Respondióles: El que me sanó, el mismo me dijo: Toma tu lecho, y anda. |
| 12 | Y le preguntaron entonces: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho, y anda? |
| 13 | Y el que había sido sanado, no sabía quien fuese; porque Jesús se había apartado de la multitud que estaba en aquel lugar. |
| 14 | Después le halló Jesús en el templo, y le dijo: He aquí, ya estás sano: no peques más, porque no te venga alguna cosa peor. |
| 15 | El hombre se fue entonces, y dio aviso a los Judíos, que Jesús era el que le había sanado. |
| 16 | ¶ Y por esta causa los Judíos perseguían a Jesús, y procuraban matarle, porque hacía estas cosas en sábado. |
| 17 | Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora obra, y yo obro. |
| 18 | Entonces por tanto más procuraban los Judíos matarle; porque no solo quebrantaba el sábado, mas aun también decía que era Dios su Padre, haciéndose igual a Dios. |
| 19 | Respondió pues Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: Que no puede el Hijo hacer algo de sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre; porque todo lo que él hace, esto también hace el Hijo juntamente. |
| 20 | Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis. |
| 21 | Porque como el Padre levanta los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida. |
| 22 | Porque el Padre a nadie juzga, mas todo el juicio dio al Hijo; |
| 23 | Para que todos honren al Hijo, como honran al Padre: el que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió. |
| 24 | De cierto, de cierto os digo: Que el que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá en condenación, mas pasó de muerte a vida. |
| 25 | De cierto, de cierto os digo: Que vendrá hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que oyeren, vivirán. |
| 26 | Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así dio también al Hijo que tuviese vida en sí mismo. |
| 27 | Y también le dio poder de hacer juicio, porque es el Hijo del hombre. |
| 28 | No os maravilléis de esto; porque vendrá hora, cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; |
| 29 | Y los que hicieron bien, saldrán a resurrección de vida; y los que hicieron mal, a resurrección de condenación. |
| 30 | No puedo yo de mí mismo hacer algo: como oigo, juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, mas la voluntad del Padre que me envió. |
| 31 | ¶ Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. |
| 32 | Otro es el que da testimonio de mí; y yo sé que el testimonio que él da de mí, es verdadero. |
| 33 | Vosotros enviasteis a Juan, y él dio testimonio a la verdad. |
| 34 | Empero yo no tomo el testimonio de hombre: mas digo estas cosas, para que vosotros seáis salvos. |
| 35 | El era antorcha que ardía, y alumbraba; y vosotros quisisteis regocijaros por un poco en su luz. |
| 36 | Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre me dio que cumpliese, es a saber, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me haya enviado. |
| 37 | Y el Padre mismo que me envió, él dio testimonio de mí. Vosotros nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su parecer. |
| 38 | Ni tenéis su palabra permanente en vosotros; porque al que él envió, a éste vosotros no creéis. |
| 39 | Escudriñád las Escrituras; porque a vosotros os parece, que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; |
| 40 | Y no queréis venir a mí, para que tengáis vida. |
| 41 | Gloria de los hombres no recibo. |
| 42 | Mas yo os conozco, que no tenéis el amor de Dios en vosotros. |
| 43 | Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís: si otro viniere en su proprio nombre, a aquel recibiréis. |
| 44 | ¿Cómo podéis vosotros creer, los que tomáis gloria los unos de los otros? y no buscáis la gloria que de solo Dios viene. |
| 45 | No pensáis que yo os tengo de acusar delante del Padre: hay quien os acusa, es a saber, Moisés, en quien vosotros esperáis. |
| 46 | Porque si vosotros creyeseis a Moisés, creeríais a mí; porque de mí escribió él. |
| 47 | Y si a sus escritos no creeis, ¿cómo creeréis a mis palabras? |