John 6
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| v | Platense1951 |
|---|---|
| 1 | Después de esto, pasó Jesús al otro lado del mar de Galilea, o de Tiberíades. |
| 2 | Y le seguía un gran gentío, porque veían los milagros que hacía con los enfermos. |
| 3 | Entonces Jesús subió a la montaña y se sentó con sus discípulos. |
| 4 | Estaba próxima la Pascua, la fiesta de los judíos. |
| 5 | Jesús, pues, levantando los ojos y viendo que venía hacia Él una gran multitud, dijo a Felipe: “¿Dónde compraremos pan para que estos tengan qué comer?”. |
| 6 | Decía esto para ponerlo a prueba, pues Él, por su parte, bien sabía lo que iba a hacer. |
| 7 | Felipe le respondió: “Doscientos denarios de pan no les bastarían para que cada uno tuviera un poco”. |
| 8 | Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Pedro, le dijo: |
| 9 | “Hay aquí un muchachito que tiene cinco panes de cebada y dos peces. Pero ¿qué es esto para tanta gente?” |
| 10 | Mas Jesús dijo: “Haced que los hombres se sienten”. Había mucha hierba en aquel lugar. Se acomodaron, pues, los varones, en número como de cinco mil. |
| 11 | Tomó, entonces, Jesús los panes, y habiendo dado gracias, los repartió a los que estaban recostados, y también del pescado, cuanto querían. |
| 12 | Cuando se hubieron hartado dijo a sus discípulos: “Recoged los trozos que sobraron, para que nada se pierda”. |
| 13 | Los recogieron y llenaron doce canastos con los pedazos de los cinco panes, que sobraron a los que habían comido. |
| 14 | Entonces aquellos hombres, a la vista del milagro que acababa de hacer, dijeron: “Este es verdaderamente el profeta, el que ha de venir al mundo”. |
| 15 | Jesús sabiendo, pues, que vendrían a apoderarse de Él para hacerlo rey, se alejó de nuevo a la montaña, Él solo. |
| 16 | Cuando llegó la tarde, bajaron sus discípulos al mar. |
| 17 | Y subiendo a la barca, se fueron al otro lado del mar, hacia Cafarnaúm, porque ya se había hecho oscuro, y Jesús no había venido aún a ellos. |
| 18 | Mas se levantó un gran viento y el mar se puso agitado. |
| 19 | Y después de haber avanzado veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús, que caminaba sobre el mar aproximándose a la barca, y se asustaron. |
| 20 | Pero Él les dijo: “No tengáis miedo”. |
| 21 | Entonces se decidieron a recibirlo en la barca, y en seguida la barca llegó a la orilla, adonde querían ir. |
| 22 | Al día siguiente, la muchedumbre que permaneció al otro lado del mar, notó que había allí una sola barca, y que Jesús no había subido en ella con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían ido solos. |
| 23 | Mas llegaron barcas de Tiberíades junto al lugar donde habían comido el pan, después de haber el Señor dado gracias. |
| 24 | Cuando, pues, la muchedumbre vio que Jesús no estaba allí, ni tampoco sus discípulos, subieron en las barcas, y fueron a Cafarnaúm, buscando a Jesús. |
| 25 | Y al encontrarlo del otro lado del mar, le preguntaron: “Rabí, ¿cuándo llegaste aquí?” |
| 26 | Jesús les respondió y dijo: “En verdad, en verdad, os digo, me buscáis, no porque visteis milagros, sino porque comisteis de los panes y os hartasteis. |
| 27 | Trabajad, no por el manjar que pasa, sino por el manjar que perdura para la vida eterna, y que os dará el Hijo del hombre, porque a Este ha marcado con su sello el Padre, Dios”. |
| 28 | Ellos le dijeron: “¿Qué haremos, pues, para hacer las obras de Dios?” |
| 29 | Jesús, les respondió y dijo: “La obra de Dios es que creáis en Aquel a quien Él envió”. |
| 30 | Entonces le dijeron: “¿Qué milagro haces Tú, para que viéndolo creamos en Ti? ¿Qué obra haces? |
| 31 | Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: «Les dio de comer un pan del cielo»”. |
| 32 | Jesús les dijo: “En verdad, en verdad, os digo, Moisés no os dio el pan del cielo; es mi Padre quien os da el verdadero pan del cielo. |
| 33 | Porque el pan de Dios es Aquel que desciende del cielo y da la vida al mundo”. |
| 34 | Le dijeron: “Señor, danos siempre este pan”. |
| 35 | Respondioles Jesús: “Soy Yo el pan de vida; quien viene a Mí, no tendrá más hambre, y quien cree en Mí, nunca más tendrá sed. |
| 36 | Pero, os lo he dicho: a pesar de que me habéis visto, no creéis. |
| 37 | Todo lo que me da el Padre vendrá a Mí, y al que venga a Mí, no lo echaré fuera, ciertamente, |
| 38 | porque bajé del cielo para hacer no mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. |
| 39 | Ahora bien, la voluntad del que me envió, es que no pierda Yo nada de cuanto Él me ha dado, sino que lo resucite en el último día. |
| 40 | Porque esta es la voluntad del Padre: que todo aquel que contemple al Hijo y crea en Él, tenga vida eterna; y Yo lo resucitaré en el último día”. |
| 41 | Entonces los judíos se pusieron a murmurar contra Él, porque había dicho: “Yo soy el pan que bajó del cielo”; |
| 42 | y decían: “¿No es este Jesús, el Hijo de José, cuyo padre y madre conocemos? ¿Cómo, pues, ahora dice: «Yo he bajado del cielo?»” |
| 43 | Jesús les respondió y dijo: “No murmuréis entre vosotros. |
| 44 | Ninguno puede venir a Mí, si el Padre que me envió, no lo atrae; y Yo lo resucitaré en el último día. |
| 45 | Está escrito en los profetas: «Serán todos enseñados por Dios». Todo el que escuchó al Padre y ha aprendido, viene a Mí. |
| 46 | No es que alguien haya visto al Padre, sino Aquel que viene de Dios, Ese ha visto al Padre. |
| 47 | En verdad, en verdad, os digo, el que cree tiene vida eterna. |
| 48 | Yo soy el pan de vida. |
| 49 | Los padres vuestros comieron en el desierto el maná y murieron. |
| 50 | He aquí el pan, el que baja del cielo para que uno coma de él y no muera. |
| 51 | 6:52 Empezaron entonces los judíos a discutir entre ellos y a decir: “¿Cómo puede este darnos la carne a comer?” |
| 52 | 6:53 Díjoles, pues, Jesús: “En verdad, en verdad, os digo, si no coméis la carne del Hijo del Hombre y bebéis la sangre del mismo, no tenéis vida en vosotros. |
| 53 | 6:54 El que de Mí come la carne y de Mí bebe la sangre, tiene vida eterna y Yo le resucitaré en el último día. |
| 54 | 6:55 Porque la carne mía verdaderamente es comida y la sangre mía verdaderamente es bebida. |
| 55 | 6:56 El que de Mí come la carne y de Mí bebe la sangre, en Mí permanece y Yo en él. |
| 56 | 6:57 De la misma manera que Yo, enviado por el Padre viviente, vivo por el Padre, así el que me come, vivirá también por Mí. |
| 57 | 6:58 Este es el pan bajado del cielo, no como aquel que comieron los padres, los cuales murieron. El que come este pan vivirá eternamente”. |
| 58 | 6:59 Esto dijo en Cafarnaúm, hablando en la sinagoga. |
| 59 | 6:60 Después de haberlo oído, muchos de sus discípulos dijeron: “Dura es esta doctrina: ¿Quién puede escucharla?”. |
| 60 | 6:61 Jesús, conociendo interiormente que sus discípulos murmuraban sobre esto, les dijo: “¿Esto os escandaliza? |
| 61 | 6:62 ¿Y si viereis al Hijo del hombre subir adonde estaba antes? |
| 62 | 6:63 El espíritu es el que vivifica; la carne para nada aprovecha. Las palabras que Yo os he dicho, son espíritu y son vida. |
| 63 | 6:64 Pero hay entre vosotros quienes no creen”. Jesús, en efecto, sabía desde el principio, quiénes eran los que creían, y quién lo había de entregar. |
| 64 | 6:65 Y agregó: “He ahí por qué os he dicho que ninguno puede venir a Mí, si esto no le es dado por el Padre”. |
| 65 | 6:66 Desde aquel momento muchos de sus discípulos volvieron atrás y dejaron de andar con Él. |
| 66 | 6:67 Entonces Jesús dijo a los Doce: “¿Queréis iros también vosotros?” |
| 67 | 6:68 Simón Pedro le respondió: “Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes palabras de vida eterna. |
| 68 | 6:69 Y nosotros hemos creído y sabemos que Tú eres el Santo de Dios”. |
| 69 | 6:70 Jesús les dijo: “¿No fui Yo acaso quien os elegí a vosotros los doce? ¡Y uno de vosotros es diablo!” |
| 70 | 6:71 Lo decía por Judas Iscariote, hijo de Simón, pues él había de entregarlo: él, uno de los Doce. |
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