John 9
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| v | Platense1951 |
|---|---|
| 1 | Al pasar vio a un hombre, ciego de nacimiento. |
| 2 | Sus discípulos le preguntaron: “Rabí, ¿quién pecó, él o sus padres, para que naciese ciego?” |
| 3 | Jesús les respondió: “Ni él ni sus padres, sino que ello es para que las obras de Dios sean manifestadas en él. |
| 4 | Es necesario que cumplamos las obras del que me envió, mientras es de día; viene la noche, en que ya nadie puede obrar. |
| 5 | Mientras estoy en el mundo, soy luz de (este) mundo”. |
| 6 | Habiendo dicho esto, escupió en tierra, hizo barro con la saliva y le untó los ojos con el barro. |
| 7 | Después le dijo: “Ve a lavarte a la piscina del Siloé”, que se traduce “El Enviado”. Fue, pues, se lavó y volvió con vista. |
| 8 | Entonces los vecinos y los que antes lo habían visto —pues era mendigo— dijeron: “¿No es este el que estaba sentado y pedía limosna?” |
| 9 | Unos decían: “Es él”; otros: “No es él, sino que se le parece”. Pero él decía: “Soy yo”. |
| 10 | Entonces le preguntaron: “Cómo, pues, se abrieron tus ojos” |
| 11 | Respondió: “Aquel hombre que se llama Jesús, hizo barro, me untó con él los ojos y me dijo: “Ve al Siloé y lávate”. Fui, me lavé y vi”. |
| 12 | Le preguntaron: “¿Dónde está Él?” Respondió: “No lo sé”. |
| 13 | Llevaron, pues, a los fariseos al que antes había sido ciego. |
| 14 | Ahora bien, el día en que Jesús había hecho barro y le había abierto los ojos era sábado. |
| 15 | Y volvieron a preguntarle los fariseos cómo había llegado a ver. Les respondió: “Puso barro sobre mis ojos, y me lavé, y veo”. |
| 16 | Entonces entre los fariseos, unos dijeron: “Ese hombre no es de Dios, porque no observa el sábado”. Otros, empero, dijeron: “¿Cómo puede un pecador hacer semejante milagro?” Y estaban en desacuerdo. |
| 17 | Entonces preguntaron nuevamente al ciego: “Y tú, ¿qué dices de Él por haberte abierto los ojos?” Respondió: “Es un profeta”. |
| 18 | Mas los judíos no creyeron que él hubiese sido ciego y que hubiese recibido la vista, hasta que llamaron a los padres del que había recibido la vista. |
| 19 | Les preguntaron: “¿Es este vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? Pues, ¿cómo ve ahora?” |
| 20 | Los padres respondieron: “Sabemos que este es nuestro hijo y que nació ciego; |
| 21 | pero cómo es que ahora ve, no lo sabemos; y quién le ha abierto los ojos, nosotros tampoco sabemos. Preguntádselo a él: edad tiene, él hablará por sí mismo”. |
| 22 | Los padres hablaron así, porque temían a los judíos. Pues estos se habían ya concertado para que quienquiera lo reconociese como Cristo, fuese excluido de la Sinagoga. |
| 23 | Por eso sus padres dijeron: “Edad tiene, preguntadle a él”. |
| 24 | Entonces llamaron por segunda vez al que había sido ciego, y le dijeron: “¡Da gloria a Dios! Nosotros sabemos que este hombre es pecador”. |
| 25 | Mas él repuso: “Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que yo era ciego, y que al presente veo”. |
| 26 | A lo cual le preguntaron otra vez: “¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos?” |
| 27 | Contestoles: “Ya os lo he dicho, y no lo escuchasteis. ¿Para qué queréis oírlo de nuevo? ¿Queréis acaso vosotros también haceros sus discípulos?” |
| 28 | Entonces lo injuriaron y le dijeron: “Tú sé su discípulo; nosotros somos los discípulos de Moisés. |
| 29 | Nosotros sabemos que Dios habló a Moisés; pero este, no sabemos de dónde es”. |
| 30 | Les replicó el hombre y dijo: “He aquí lo que causa admiración, que vosotros no sepáis de dónde es Él, siendo así que me ha abierto los ojos. |
| 31 | Sabemos que Dios no oye a los pecadores, pero al que es piadoso y hace su voluntad, a ese le oye. |
| 32 | Nunca jamás se ha oído decir que alguien haya abierto los ojos de un ciego de nacimiento. |
| 33 | Si Él no fuera de Dios, no podría hacer nada”. |
| 34 | Ellos le respondieron diciendo: “En pecados naciste todo tú, ¿y nos vas a enseñar a nosotros?” Y lo echaron fuera. |
| 35 | Supo Jesús que lo habían arrojado, y habiéndolo encontrado, le dijo: “¿Crees tú en el Hijo del hombre?” |
| 36 | Él respondió y dijo: “¿Quién es, Señor, para que crea en Él?” |
| 37 | Díjole Jesús: “Lo estás viendo, es quien te habla”. |
| 38 | Y él repuso: “Creo, Señor”, y lo adoró. |
| 39 | Entonces Jesús dijo: “Yo he venido a este mundo para un juicio: para que vean los que no ven; y los que ven queden ciegos”. |
| 40 | Al oír esto, algunos fariseos que se encontraban con Él, le preguntaron: “¿Acaso también nosotros somos ciegos?” |
| 41 | Jesús les respondió: “Si fuerais ciegos, no tendríais pecado. Pero ahora que decís: «vemos», vuestro pecado persiste”. |