Judges 6
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| v | Valera1602 |
|---|---|
| 1 | MAS los hijos de Israel hicie- ron lo malo en los ojos del SEÑOR; y el SEÑOR los entregó en las manos de Madián por siete años. |
| 2 | Y la mano de Madián prevaleció contra Israel. Y los hijos de Israel, por causa de los madianitas, se hicieron cuevas en los montes, y cavernas, y lugares fuertes. |
| 3 | Pues como los de Israel habían sembrado, subían los madianitas, y Amalecitas, y los orientales: subían contra ellos; |
| 4 | Y asentando campo contra ellos destruían los frutos de la tierra, hasta llegar a Gaza; y no dejaban qué comer en Israel, ni ovejas, ni bueyes, ni asnos. |
| 5 | Porque subían ellos y sus ganados, y venían con sus tiendas en grande multitud como langosta, que no había número en ellos ni en sus camellos: así venían a la tierra para devastarla. |
| 6 | Era pues Israel en gran manera empobrecido por los madianitas; y los hijos de Israel clamaron al SEÑOR. |
| 7 | Y cuando los hijos de Israel hubieron clamado al SEÑOR, a causa de los madianitas, |
| 8 | El SEÑOR envió un varón profeta a los hijos de Israel, el cual les dijo: Así ha dicho el SEÑOR Dios de Israel: Yo os hice salir de Egipto, y os saqué de la casa de servidumbre: |
| 9 | Yo os libré de mano de los egipcios, y de mano de todos los que os afligieron, a los cuales eché de delante de vosotros, y os di su tierra; |
| 10 | Y díjeos: Yo soy el SEÑOR vuestro Dios; no temáis a los dioses de los amorreos, en cuya tierra habitáis: mas no habéis obedecido a mi voz. |
| 11 | Y vino el ángel del SEÑOR, y sentóse debajo de la encina que está en Ofra, el cual era de Joas abiezerita; y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para hacerlo esconder de los madianitas. |
| 12 | Y el ángel del SEÑOR se le apareció, y díjole: el SEÑOR es contigo, varón esforzado. |
| 13 | Y Gedeón le respondió: Ah, SEÑOR mío, si el SEÑOR es con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todos sus milagros, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó el SEÑOR de Egipto? Y ahora el SEÑOR nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas. |
| 14 | Y mirándole el SEÑOR, díjole: Ve con esta tu fortaleza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo? |
| 15 | Entonces le respondió: Ah, Señor mío, ¿con qué tengo de salvar a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre. |
| 16 | Y el SEÑOR le dijo: Porque yo seré contigo, y herirás a los madianitas como a un [solo] hombre. |
| 17 | Y él respondió: Yo te ruego, que si he hallado gracia delante de ti, me des señal de que tú has hablado conmigo. |
| 18 | Ruégote que no te vayas de aquí, hasta que a ti vuelva, y saque mi presente, y lo ponga delante de ti. Y él respondió: Yo esperaré hasta que vuelvas. |
| 19 | Y entrándose Gedeón aderezó un cabrito, y panes sin levadura de un efa de harina; y puso la carne en un canastillo, y el caldo en una olla, y sacándolo presentóselo debajo de aquella encina. |
| 20 | Y el ángel de Dios le dijo: Toma la carne, y los panes sin levadura, y ponlo sobre esta roca, y vierte el caldo. Y él lo hizo así. |
| 21 | Y extendiendo el ángel del SEÑOR el bordón que tenía en su mano, tocó con la punta en la carne y en los panes sin levadura; y subió fuego de la roca, el cual consumió la carne y los panes sin levadura. Y el ángel del SEÑOR desapareció de delante de él. |
| 22 | Y viendo Gedeón que era el ángel del SEÑOR, dijo: Ah, Señor DIOS, que he visto el ángel del SEÑOR cara a cara. |
| 23 | Y el SEÑOR le dijo: Paz a ti; no tengas temor, no morirás. |
| 24 | Y edificó allí Gedeón altar al SEÑOR, al que llamó Jehová-salom: [que] aun hasta hoy [está] en Ofra de los abiezeritas. |
| 25 | Y aconteció que la misma noche le dijo el SEÑOR: Toma un toro del hato de tu padre, y otro toro de siete años, y derriba el altar de Baal que tu padre tiene, y corta también el bosque que está junto a él: |
| 26 | Y edifica altar al SEÑOR tu Dios en la cumbre de esta roca, en el lugar ordenado, y tomando el segundo toro, sacrifícalo en ofrenda quemada sobre la leña del bosque que habrás cortado. |
| 27 | Entonces Gedeón tomó diez hombres de sus siervos, e hizo como el SEÑOR le dijo. Mas temiendo hacerlo de día, por la familia de su padre y por los hombres de la ciudad, hízolo de noche. |
| 28 | Y a la mañana, cuando los de la ciudad se levantaron, he aquí que el altar de Baal estaba derribado, y cortado el bosque que junto a él estaba, y sacrificado aquel segundo toro sobre el altar edificado. |
| 29 | Y decíanse unos a otros: ¿Quién ha hecho esto? Y buscando e inquiriendo, dijéronles: Gedeón hijo de Joas lo ha hecho. Entonces los hombres de la ciudad dijeron a Joas: |
| 30 | Saca fuera a tu hijo para que muera, por cuanto ha derribado el altar de Baal y ha cortado el bosque que junto a él estaba. |
| 31 | Y Joas respondió a todos los que estaban junto a él: ¿Tomaréis vosotros la demanda por Baal? ¿le salvaréis vosotros? Cualquiera que tomare la demanda por él, que muera mañana. Si [es] un dios, que contienda por sí mismo con el que derribó su altar. |
| 32 | Y aquel día llamó [él] a Gedeón Jerobaal; porque dijo: Pleitee Baal contra el que derribó su altar. |
| 33 | Y todos los madianitas, y Amalecitas, y orientales, se juntaron a una, y pasando asentaron campo en el valle de Jezreel. |
| 34 | Y el Espíritu del SEÑOR se envistió en Gedeón, y como éste hubo tocado el cuerno, Abiezer se juntó con él. |
| 35 | Y envió mensajeros por todo Manasés, el cual también se juntó con él: asimismo envió mensajeros a Aser, y a Zabulón, y a Neftalí, los cuales salieron a encontrarles. |
| 36 | Y Gedeón dijo a Dios: Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho, |
| 37 | He aquí que yo pondré un vellón de lana en la era; y si el rocío estuviere en el vellón solamente, quedando seca toda la otra tierra, entonces entenderé que has de salvar a Israel por mi mano, como lo has dicho. |
| 38 | Y aconteció así: porque como se levantó de mañana, exprimiendo el vellón sacó de él el rocío, un vaso lleno de agua. |
| 39 | Mas Gedeón dijo a Dios: No se encienda tu ira contra mí, si aun hablare esta vez: solamente probaré ahora otra vez con el vellón. Ruégote que la sequedad sea sólo en el vellón, y el rocío sobre la tierra. |
| 40 | Y aquella noche lo hizo Dios así: porque la sequedad fue sólo en el vellón, y en toda la tierra estuvo el rocío. |