Leviticus 26
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| v | Platense1951 |
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| 1 | “No os hagáis ídolos, ni erijáis imágenes ni estelas de culto; no coloquéis en vuestra tierra piedras esculpidas para postraros ante ellas, porque Yo soy Yahvé, vuestro Dios. |
| 2 | Observad mis sábados, y respetad mi Santuario. Yo soy Yahvé. |
| 3 | Si siguiereis mis leyes y guardareis mis mandamientos, poniéndolos en práctica, |
| 4 | os enviaré las lluvias a su tiempo, para que la tierra de sus productos y el árbol del campo su fruto. |
| 5 | El tiempo de trillar la mies se prolongará entre vosotros hasta la vendimia, y la vendimia se prolongará hasta la siembra, y comeréis vuestro pan en abundancia, y habitaréis en seguridad en vuestra tierra. |
| 6 | Yo daré paz al país, y dormiréis sin que nadie os espante; haré desaparecer del país las bestias feroces, y la espada no pasara por vuestra tierra. |
| 7 | Perseguiréis a vuestros enemigos, que caerán ante vosotros al filo de la espada. |
| 8 | Cinco de vosotros perseguirán a cien, y cien de vosotros pondrán en fuga a diez mil; y vuestros enemigos caerán ante vosotros al filo de la espada. |
| 9 | Yo volveré hacia vosotros mi rostro. Yo os haré fecundos y os multiplicaré y mantendré mi alianza con vosotros. |
| 10 | Comeréis frutos añejos, muy añejos, hasta echar fuera los añejos para dar cabida a los nuevos. |
| 11 | Estableceré mi morada en medio de vosotros, y no os detestará mi alma. |
| 12 | En medio de vosotros marcharé, y seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. |
| 13 | Yo soy Yahvé, vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para que no fueseis sus esclavos; rompí las coyundas de vuestro yugo y os hice andar erguida la cabeza. |
| 14 | Pero si no me escucháis ni cumplís todos estos mandamientos; |
| 15 | si despreciáis mis leyes y rechazáis mis preceptos, no haciendo caso de todos mis mandamientos y rompiendo mí pacto, |
| 16 | mirad lo que Yo entonces haré con vosotros: Traeré sobre vosotros el espanto, la consumación y la fiebre, que os abrasen los ojos y os consuman el alma. Sembraréis en vano vuestra semilla, pues se la comerán vuestros enemigos. |
| 17 | Me volveré contra vosotros, de modo que seréis derrotados ante vuestros enemigos; os tiranizarán los que os aborrecen, y huiréis sin que nadie os persiga. |
| 18 | Si ni aun con esto me obedeciereis, volveré a castigaros siete veces más por vuestros pecados. |
| 19 | Quebrantaré vuestra orgullosa fuerza y haré vuestro cielo como hierro y vuestra tierra como bronce. |
| 20 | Os esforzaréis inútilmente, pues vuestra tierra no dará sus productos, ni el árbol del campo sus frutos. |
| 21 | Y si siguiereis oponiéndoos a Mí y no quisiereis oírme, volveré a castigaros siete veces más a causa de vuestros pecados. |
| 22 | Soltaré contra vosotros las fieras del campo, que os privarán de vuestros hijos, destrozarán vuestro ganado y os reducirán a pocos, de modo que vuestros caminos queden desiertos. |
| 23 | Si aun con esto no os dejareis corregir por Mí sino que siguiereis en oposición conmigo, |
| 24 | Yo también me opondré a vosotros, y os castigaré también por mi parte siete veces más por vuestros pecados. |
| 25 | Traeré sobre vosotros la espada de la venganza que vengue mi pacto; y si os refugiareis en vuestras ciudades, enviaré la peste en medio de vosotros y seréis entregados en mano de vuestros enemigos. |
| 26 | Cuando Yo os quebrantare el sostén del pan, diez mujeres cocerán (todo) vuestro pan en un solo horno, y os lo darán por peso; comeréis y no os saciaréis. |
| 27 | Si después de esto todavía no obedeciereis y siguiereis oponiéndoos a Mí, |
| 28 | Yo me opondré a vosotros con saña, y os castigaré Yo también siete veces más por vuestros pecados. |
| 29 | Comeréis la carne de vuestros hijos, y también la carne de vuestras hijas devoraréis. |
| 30 | Destruiré vuestros lugares altos, abatiré vuestras estatuas, echaré vuestros cadáveres sobre los cadáveres de vuestros ídolos, y mi alma os detestará. |
| 31 | Convertiré vuestras ciudades en desiertos y devastaré vuestros santuarios, no aceptaré ya más el olor grato de vuestros sacrificios; |
| 32 | y asolaré el país a tal extremo, que queden atónitos vuestros mismos enemigos al ocuparlo. |
| 33 | A vosotros, empero, os esparciré entre las naciones, y desenvainaré la espada en pos de vosotros. Vuestro país será un yermo, y vuestras ciudades un desierto. |
| 34 | Entonces disfrutará la tierra de sus sábados, todos los días que dure la desolación y vosotros estéis en la tierra de vuestros enemigos; entonces sí que descansará la tierra y gozará de sus sábados. |
| 35 | Durante todo el tiempo de la desolación descansará, lo que no pudo hacer en vuestros sábados cuando habitabais en ella. |
| 36 | A los que quedaren de vosotros, les infundiré abatimiento en sus corazones en la tierra de sus enemigos; el ruido de una hoja que se vuela, los pondrá en fuga, huirán como quien huye de la espada, y caerán sin que nadie los persiga. |
| 37 | Se atropellarán unos a otros, como delante de la espada, aunque nadie los persiga; y no podréis levantaros en presencia de vuestros enemigos. |
| 38 | Pereceréis entre las naciones, y os devorará la tierra de vuestros enemigos. |
| 39 | Y quienes de vosotros sobrevivan, serán consumidos por su propia iniquidad en los países de vuestros enemigos; y también por las iniquidades de sus padres serán consumidos como ellos. |
| 40 | Entonces cuando confesaren sus iniquidades y las iniquidades de sus padres, las que cometieron contra Mí por sus infidelidades; y cuando confesaren cómo me resistieron, |
| 41 | y cómo Yo por eso mismo resistí a ellos y los llevé al país de sus enemigos; cuando se doblegare su corazón incircunciso, y ellos aceptaren el castigo de su iniquidad, |
| 42 | Yo entonces me acordaré de mi alianza con Jacob, y también de mi alianza con Isaac, y asimismo de mi alianza con Abrahán; y me acordaré del país. |
| 43 | Pero antes la tierra será abandonada por ellos y disfrutará de sus sábados, mientras quede desolada en su ausencia. Entretanto aceptarán el castigo de su iniquidad, por cuanto desecharon mis leyes y su alma detestó mis mandamientos. |
| 44 | Pero aun con todo esto, estando ellos en tierra enemiga, no los desecharé ni los detestaré hasta destruirlos, anulando mi alianza con ellos, porque Yo soy Yahvé, su Dios, |
| 45 | sino que me acordaré en favor de ellos, de la alianza hecha con sus padres, a quienes saqué de la tierra de Egipto, a vista de las naciones, para ser su Dios. Yo soy Yahvé.” Estos son los mandamientos, estatutos y leyes que Yahvé estableció entre Él y los hijos de Israel en el monte Sinaí, por boca de Moisés. |
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