Leviticus 27
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| v | Platense1951 |
|---|---|
| 1 | Habló Yahvé a Moisés, diciendo: |
| 2 | “Habla a los hijos de Israel y diles: Si uno hiciere un voto a Yahvé tocante a personas, estas (serán valoradas) según tu tasación. |
| 3 | Si el objeto de tu tasación es un varón de veinte a sesenta años, tu valuación será de cincuenta siclos de plata, según el siclo del santuario. |
| 4 | Mas si se trata de una mujer, tu valuación será de treinta siclos. |
| 5 | De los cinco a los veinte años, tu valuación será, para varón, veinte siclos; para mujer, diez siclos. |
| 6 | De un mes hasta la edad de cinco años, será tu valuación para niño cinco siclos de plata; para niña será tu valuación tres siclos de plata. |
| 7 | De sesenta años para arriba, será tu valuación, para varón, quince siclos; para mujer, diez siclos. |
| 8 | Si uno es tan pobre que no puede pagar tu valuación, será presentado al sacerdote, el cual le tasará a razón de los recursos que tenga el oferente. |
| 9 | Si se trata de un animal que se puede ofrecer a Yahvé en oblación, todo lo que de él se diere a Yahvé será santo. |
| 10 | No se mudará ni se trocará bueno por malo, ni malo por bueno; y si de alguna manera se permutare un animal por otro, tanto el trocado como su sustituto serán cosa santa. |
| 11 | Mas si es uno de los animales impuros, de los que no se puede ofrecer como oblación a Yahvé, será presentado el animal al sacerdote, |
| 12 | el cual lo tasará según sea bueno a malo; y se hará conforme a la estimación del sacerdote. |
| 13 | Si uno quisiere redimirlo, añada un quinto a tu valuación. |
| 14 | Si alguno consagra su casa, para que sea santa a Yahvé, la tasará el sacerdote, según sea buena o mala. Conforme a la valuación del sacerdote, así será. |
| 15 | Si el que consagró la casa desea rescatarla, añada la quinta parte al precio de tu valuación, y será suya. |
| 16 | Si uno consagra parte del campo de su posesión a Yahvé, será tu valuación según la cantidad de semilla necesaria para sembrarlo: a razón de cincuenta siclos por cada hómer de cebada. |
| 17 | Si él consagró su campo desde el año del jubileo, se atendrá a tu valuación. |
| 18 | Mas si consagra su campo después del jubileo, el sacerdote hará la valuación del precio a razón de los años que queden hasta el año del jubileo; y según eso será el descuento de tu valuación. |
| 19 | Si el que consagró el campo desea rescatarlo, añada la quinta parte al precio de tu valuación, y quedará suyo. |
| 20 | Pero si no rescata el campo, y este se vendiere a otro, el campo no podrá ser rescatado en adelante. |
| 21 | Ese campo, cuando salga libre en el jubileo, será consagrado a Yahvé como campo de anatema, y pertenecerá al sacerdote. |
| 22 | Si alguno consagra a Yahvé un campo que compró y que no forma parte de su patrimonio, |
| 23 | el sacerdote le calculará el importe de la valuación hasta el año del jubileo; y él pagará ese mismo día la suma de la valuación como cosa consagrada a Yahvé. |
| 24 | El año del jubileo volverá el campo al vendedor, al que pertenece como propietario del campo. |
| 25 | Todas tus valuaciones se harán según el siclo del Santuario; veinte güeras son un siclo. |
| 26 | Nadie, empero, podrá consagrar los primogénitos de los animales, que por ser primogénitos son de Yahvé. Sean del ganado mayor o del menor, pertenecen a Yahvé. |
| 27 | Si se trata de un animal impuro, y uno desea rescatarlo según tu estimación, añada la quinta parte al precio; mas si no fuere rescatado, sea vendido conforme a tu valuación. |
| 28 | Nada de lo que uno de toda su propiedad dedique a Yahvé con anatema, sea hombre o bestia o campo de su posesión, podrá venderse ni rescatarse. Toda cosa dedicada con anatema es sacratísima para Yahvé. |
| 29 | Ninguna persona consagrada con anatema podrá ser rescatada; muera irremisiblemente. |
| 30 | El diezmo entero de la tierra, tanto de las semillas de la tierra como de los frutos de los árboles, es de Yahvé; es cosa consagrada a Yahvé. |
| 31 | Si alguno quiere rescatar parte de su diezmo, añada la quinta parte a su precio. |
| 32 | Cada décimo animal del ganado mayor y del ganado menor, de todo lo que pasa bajo el cayado, cada décima cabeza será consagrada a Yahvé. |
| 33 | No se escogerá entre animal bueno o malo, ni se ha de trocar; y si hiciere trueque, tanto el animal trocado como su sustituto serán cosas santas; no podrán ser rescatados.” |
| 34 | Estos son los mandamientos que Yahvé dio a Moisés para los hijos de Israel en el monte Sinaí. |