Luke 23
aligned by seat — same row, same verse, whatever each bible numbers it
| v | Platense1951 |
|---|---|
| 1 | Entonces, levantándose toda la asamblea, lo llevaron a Pilato; |
| 2 | y comenzaron a acusarlo, diciendo: “Hemos hallado a este hombre soliviantando a nuestra nación, impidiendo que se dé tributo al César y diciendo ser el Cristo Rey”. |
| 3 | Pilato lo interrogó y dijo: “¿Eres Tú el rey de los judíos?” Respondiole y dijo: “Tú lo dices”. |
| 4 | Pilato dijo a los sumos sacerdotes y a las turbas: “No hallo culpa en este hombre”. |
| 5 | Pero aquellos insistían con fuerza, diciendo: “Él subleva al pueblo enseñando por toda la Judea, comenzando desde Galilea, hasta aquí”. |
| 6 | A estas palabras, Pilato preguntó si ese hombre era galileo. |
| 7 | Y cuando supo que era de la jurisdicción de Herodes, lo remitió a Herodes, que se encontraba también en Jerusalén, en aquellos días. |
| 8 | Herodes, al ver a Jesús, se alegró mucho, porque hacía largo tiempo que deseaba verlo por lo que oía decir de Él, y esperaba verle hacer algún milagro. |
| 9 | Lo interrogó con derroche de palabras, pero Él no le respondió nada. |
| 10 | Entretanto, los sumos sacerdotes y los escribas estaban allí, acusándolo sin tregua. |
| 11 | Herodes lo despreció, lo mismo que sus soldados; burlándose de Él, púsole un vestido resplandeciente y lo envió de nuevo a Pilato. |
| 12 | Y he aquí que en aquel día se hicieron amigos Herodes y Pilato, que antes eran enemigos. |
| 13 | Convocó, entonces, Pilato a los sumos sacerdotes, a los magistrados y al pueblo, |
| 14 | y les dijo: “Habéis entregado a mi jurisdicción este hombre como que andaba sublevando al pueblo. He efectuado el interrogatorio delante vosotros y no he encontrado en Él nada de culpable, en las cosas de que lo acusáis. |
| 15 | Ni Herodes tampoco, puesto que nos lo ha devuelto; ya lo veis, no ha hecho nada que merezca muerte. |
| 16 | Por tanto, lo mandaré castigar y lo dejaré en libertad. |
| 17 | [Ahora bien, debía él en cada fiesta ponerles a uno en libertad]. |
| 18 | Y gritaron todos a una: “Quítanos a este y suéltanos a Barrabás”. |
| 19 | Barrabás había sido encarcelado a causa de una sedición en la ciudad y por homicidio. |
| 20 | De nuevo Pilato les dirigió la palabra, en su deseo de soltar a Jesús. |
| 21 | Pero ellos gritaron más fuerte, diciendo: “¡Crucifícalo, crucifícalo!” |
| 22 | Y por tercera vez les dijo: “¿Pero qué mal ha hecho este? Yo nada he encontrado en él que merezca muerte. Lo pondré, pues, en libertad, después de castigarlo”. |
| 23 | Pero ellos insistían a grandes voces, exigiendo que Él fuera crucificado, y sus voces se hacían cada vez más fuertes. |
| 24 | Entonces Pilato decidió que se hiciese según su petición. |
| 25 | Y dejó libre al que ellos pedían, que había sido encarcelado por sedición y homicidio, y entregó a Jesús a la voluntad de ellos. |
| 26 | Cuando lo llevaban, echaron mano a un cierto Simón de Cirene, que venía del campo, obligándole a ir sustentando la cruz detrás de Jesús. |
| 27 | Lo acompañaba una gran muchedumbre del pueblo, y de mujeres que se lamentaban y lloraban sobre Él. |
| 28 | Mas Jesús, volviéndose hacia ellas, les dijo: “Hijas de Jerusalén, no lloréis por Mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos, |
| 29 | porque vienen días, en que se dirá: ¡Felices las estériles y las entrañas que no engendraron, y los pechos que no amamantaron! |
| 30 | Entonces se pondrán a decir a las montañas: «Caed sobre nosotros, y a las colinas: ocultadnos». |
| 31 | Porque si esto hacen con el leño verde, ¿qué será del seco?”. |
| 32 | Conducían también a otros dos malhechores con Él para ser suspendidos. |
| 33 | Cuando hubieron llegado al lugar llamado del Cráneo, allí crucificaron a Él, y a los malhechores, uno a su derecha, y el otro a su izquierda. |
| 34 | Y Jesús decía: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”. Entretanto, hacían porciones de sus ropas y echaron suertes. |
| 35 | Y el pueblo estaba en pie mirándolo, mas los magistrados lo zaherían, diciendo: “A otros salvó; que se salve a sí mismo, si es el Cristo de Dios, el predilecto”. |
| 36 | También se burlaron de Él los soldados, acercándose, ofreciéndole vinagre y diciendo: |
| 37 | “Si Tú eres el rey de los judíos, sálvate a Ti mismo”. |
| 38 | Había, empero, una inscripción sobre Él, en caracteres griegos, romanos y hebreos: “El rey de los judíos es Este”. |
| 39 | Uno de los malhechores suspendidos, blasfemaba de Él, diciendo: “¿No eres acaso Tú el Cristo? Sálvate a Ti mismo, y a nosotros”. |
| 40 | Contestando el otro lo reprendía y decía: “¿Ni aún temes tú a Dios, estando en pleno suplicio? |
| 41 | Y nosotros, con justicia; porque recibimos lo merecido por lo que hemos hecho; pero Este no hizo nada malo”. |
| 42 | Y dijo: “Jesús, acuérdate de mí, cuando vengas en tu reino”. |
| 43 | Le respondió: “En verdad, te digo, hoy estarás conmigo en el Paraíso”. |
| 44 | Era ya alrededor de la hora sexta, cuando una tiniebla se hizo sobre toda la tierra hasta la hora nona, |
| 45 | eclipsándose el sol; y el velo del templo se rasgó por el medio. |
| 46 | Y Jesús clamó con gran voz: “Padre, en tus manos entrego mi espíritu”. Y, dicho esto, expiró. |
| 47 | El centurión, al ver lo ocurrido, dio gloria a Dios, diciendo: “¡Verdaderamente, este hombre era un justo!” |
| 48 | Y todas las turbas reunidas para este espectáculo, habiendo contemplado las cosas que pasaban, se volvían golpeándose los pechos. |
| 49 | Mas todos sus conocidos estaban a lo lejos —y también las mujeres que lo habían seguido desde Galilea— mirando estas cosas. |
| 50 | Y había un varón llamado José, que era miembro del Sanhedrín, hombre bueno y justo |
| 51 | —que no había dado su asentimiento, ni a la resolución de ellos ni al procedimiento que usaron—, oriundo de Arimatea, ciudad de los judíos, el cual estaba a la espera del reino de Dios. |
| 52 | Este fue a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. |
| 53 | Y habiéndolo bajado, lo envolvió en una mortaja y lo depositó en un sepulcro tallado en la roca, donde ninguno había sido puesto. |
| 54 | Era el día de la Preparación, y comenzaba ya el sábado. |
| 55 | Las mujeres venidas con Él de Galilea, acompañaron (a José) y observaron el sepulcro y la manera cómo fue sepultado Su cuerpo. |
| 56 | Y de vuelta, prepararon aromas y ungüento. Durante el sábado se estuvieron en reposo, conforme al precepto. |