Mark 15
aligned by seat — same row, same verse, whatever each bible numbers it
| v | Platense1951 |
|---|---|
| 1 | Inmediatamente, a la madrugada, los sumos sacerdotes tuvieron consejo con los ancianos, los escribas y todo el Sanhedrín, y después de atar a Jesús, lo llevaron y entregaron a Pilato. |
| 2 | Pilato lo interrogó: “¿Eres Tú el rey de los judíos?” Él respondió y dijo: “Tú lo dices”. |
| 3 | Como los sumos sacerdotes lo acusasen de muchas cosas, |
| 4 | Pilato, de nuevo, lo interrogó diciendo: “¿Nada respondes? Mira de cuántas cosas te acusan”. |
| 5 | Pero Jesús no respondió nada más, de suerte que Pilato estaba maravillado. |
| 6 | Mas en cada fiesta les ponía en libertad a uno de los presos, al que pedían. |
| 7 | Y estaba el llamado Barrabás, preso entre los sublevados que, en la sedición, habían cometido un homicidio. |
| 8 | Por lo cual la multitud subió y empezó a pedirle lo que él tenía costumbre de concederles. |
| 9 | Pilato les respondió y dijo: “¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?” |
| 10 | Él sabía, en efecto, que los sumos sacerdotes lo habían entregado por envidia. |
| 11 | Mas los sumos sacerdotes incitaron a la plebe para conseguir que soltase más bien a Barrabás. |
| 12 | Entonces, Pilato volvió a tomar la palabra y les dijo: “¿Qué decís pues que haga al rey de los judíos?” |
| 13 | Y ellos, gritaron: “¡Crucifícalo!” |
| 14 | Díjoles Pilato: “Pues, ¿qué mal ha hecho?” Y ellos gritaron todavía más fuerte: “¡Crucifícalo!” |
| 15 | Entonces Pilato, queriendo satisfacer a la turba, les dejó en libertad a Barrabás; y después de haber hecho flagelar a Jesús, lo entregó para ser crucificado. |
| 16 | Los soldados, pues, lo condujeron al interior del palacio, es decir, al pretorio, y llamaron a toda la cohorte. |
| 17 | Lo vistieron de púrpura, y habiendo trenzado una corona de espinas, se la ciñeron. |
| 18 | Y se pusieron a saludarlo: “¡Salve, rey de los judíos”. |
| 19 | Y le golpeaban la cabeza con una caña, y lo escupían, y le hacían reverencia doblando la rodilla. |
| 20 | Y después que se burlaron de Él, le quitaron la púrpura, le volvieron a poner sus vestidos, y se lo llevaron para crucificarlo. |
| 21 | Requisaron a un hombre que pasaba por allí, volviendo del campo, Simón Cireneo, el padre de Alejandro y de Rufo, para que llevase la cruz de Él. |
| 22 | Lo condujeron al lugar llamado Gólgota, que se traduce: “Lugar del Cráneo”. |
| 23 | Y le ofrecieron vino mezclado con mirra, pero Él no lo tomó. |
| 24 | Y lo crucificaron, y se repartieron sus vestidos, sorteando entre ellos la parte de cada cual. |
| 25 | Era la hora de tercia cuando lo crucificaron. |
| 26 | Y en el epígrafe de su causa estaba escrito: “El rey de los judíos”. |
| 27 | Y con Él crucificaron a dos bandidos, uno a la derecha, y el otro a la izquierda de Él. |
| 28 | Así se cumplió la Escritura que dice: “Y fue contado entre los malhechores”. |
| 29 | Y los que pasaban, blasfemaban de Él meneando sus cabezas y diciendo: “¡Bah, Él que destruía el Templo, y lo reedificaba en tres días! |
| 30 | ¡Sálvate a Ti mismo, bajando de la cruz!” |
| 31 | Igualmente los sumos sacerdotes escarneciéndole, se decían unos a otros con los escribas: “¡Salvó a otros, y no puede salvarse a sí mismo! |
| 32 | ¡El Cristo, el rey de Israel, baje ahora de la cruz para que veamos y creamos!” Y los que estaban crucificados con Él, lo injuriaban también. |
| 33 | Y cuando fue la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora nona. |
| 34 | Y a la hora nona, Jesús gritó con una voz fuerte: “Eloí, Eloí, ¿lama sabacthani?”, lo que es interpretado: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. |
| 35 | Oyendo esto, algunos de los presentes dijeron: “¡He ahí que llama a Elías!” |
| 36 | Y uno de ellos corrió entonces a empapar con vinagre una esponja, y atándola a una caña, le ofreció de beber, y decía: “Vamos a ver si viene Elías a bajarlo”. |
| 37 | Mas Jesús, dando una gran voz, expiró. |
| 38 | Entonces, el velo del Templo se rasgó en dos partes, de alto a bajo. |
| 39 | El centurión, apostado enfrente de Él, viéndolo expirar de este modo, dijo: “¡Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios!”. |
| 40 | Había también allí unas mujeres mirando desde lejos, entre las cuales también María la Magdalena, y María la madre de Santiago el Menor y de José, y Salomé, |
| 41 | las cuales cuando estaban en Galilea, lo seguían y lo servían, y otras muchas que habían subido con Él a Jerusalén. |
| 42 | Llegada ya la tarde, como era día de Preparación, es decir, víspera del día sábado, |
| 43 | vino José, el de Arimatea, noble consejero, el cual también estaba esperando el reino de Dios. Este se atrevió a ir a Pilato, y le pidió el cuerpo de Jesús. |
| 44 | Pilato, se extrañó de que estuviera muerto; hizo venir al centurión y le preguntó si había muerto ya. |
| 45 | Informado por el centurión, dio el cuerpo a José; |
| 46 | el cual habiendo comprado una sábana, lo bajó, lo envolvió en el sudario, lo depositó en un sepulcro tallado en la roca, y arrimó una loza a la puerta del sepulcro. |
| 47 | Entre tanto, María la Magdalena y María la de José observaron dónde era sepultado. |