Matthew 10
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| v | Platense1951 |
|---|---|
| 1 | Y llamando a sus doce discípulos, les dio potestad de echar a los espíritus inmundos y de sanar toda enfermedad y toda dolencia. |
| 2 | He aquí los nombres de los doce Apóstoles: primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; Santiago el de Zebedeo y Juan su hermano; |
| 3 | Felipe y Bartolomé; Tomas y Mateo el publicano; Santiago, el de Alfeo, y Tadeo; |
| 4 | Simón el Cananeo, y Judas el Iscariote, el mismo que lo entregó. |
| 5 | Estos son los Doce que Jesús envió, después de haberles dado instrucciones, diciendo: “No vayáis hacia los gentiles y no entréis en ninguna ciudad de samaritanos, |
| 6 | sino id más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. |
| 7 | Y de camino predicad diciendo: “El reino de los cielos se ha acercado”. |
| 8 | Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad fuera demonios. Recibisteis gratuitamente, dad gratuitamente. |
| 9 | No tengáis ni oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos; |
| 10 | ni alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; porque el obrero es acreedor a su sustento. |
| 11 | Llegados a una ciudad o aldea, informaos de quien en ella es digno, y quedaos allí hasta vuestra partida. |
| 12 | Al entrar a una casa decidle el saludo (de paz). |
| 13 | Si la casa es digna, venga vuestra paz a ella; mas si no es digna, vuestra paz se vuelva a vosotros. |
| 14 | Y si alguno no quiere recibiros ni escuchar vuestras palabras, salid de aquella casa o de aquella ciudad y sacudid el polvo de vuestros pies. |
| 15 | En verdad, os digo, que en el día del juicio (el destino) será más tolerable para la tierra de Sodoma y Gomorra que para aquella ciudad”. |
| 16 | “Mirad que Yo os envío como ovejas en medio de lobos. Sed, pues, prudentes como las serpientes, y sencillos como las palomas. |
| 17 | Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los sanhedrines y os azotarán en sus sinagogas, |
| 18 | y por causa de Mí seréis llevados ante gobernadores y reyes, en testimonio para ellos y para las naciones. |
| 19 | Mas cuando os entregaren, no os preocupéis de cómo o qué hablaréis. Lo que habéis de decir os será dado en aquella misma hora. |
| 20 | Porque no sois vosotros los que habláis, sino que el Espíritu de vuestro Padre es quien, habla en vosotros. |
| 21 | Y entregará a la muerte hermano a hermano y padre a hijo; y se levantarán hijos contra padres y los harán morir. |
| 22 | Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que perseverare hasta el fin, ese será salvo. |
| 23 | Cuando os persiguieren en una ciudad, huid a otra. En verdad, os digo, no acabaréis (de predicar en) las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombre”. |
| 24 | “El discípulo no es mejor que su maestro, ni el siervo mejor que su amo. |
| 25 | Basta al discípulo ser como su maestro, y al siervo ser como su amo. Si al dueño de casa llamaron Beelzebul, ¿cuánto más a los de su casa? |
| 26 | No los temáis. Nada hay oculto que no deba ser descubierto, y nada secreto que no deba ser conocido. |
| 27 | Lo que os digo en las tinieblas, repetidlo en pleno día; lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas. |
| 28 | Y no temáis a los que matan el cuerpo, y que no pueden matar el alma; mas temed a aquel que puede perder alma y cuerpo en la gehenna. |
| 29 | ¿No se venden dos gorriones por un as? Ahora bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin disposición de vuestro Padre. |
| 30 | En cuanto a vosotros, todos los cabellos de vuestra cabeza están contados. |
| 31 | No temáis, pues vosotros valéis más que muchos gorriones”. |
| 32 | “A todo aquel que me confiese delante de los hombres, Yo también lo confesaré delante de mi Padre celestial; |
| 33 | mas a quien me niegue delante de los hombres, Yo también lo negaré delante de mi Padre celestial. |
| 34 | No creáis que he venido a traer la paz sobre la tierra. No he venido a traer paz, sino espada. |
| 35 | He venido, en efecto, a separar al hombre de su padre, a la hija de su madre, a la nuera de su suegra; |
| 36 | y serán enemigos del hombre los de su propia casa. |
| 37 | Quien ama a su padre o a su madre más que a Mí, no es digno de Mí; y quien ama a su hijo o a su hija más que a Mí, no es digno de Mí. |
| 38 | Quien no toma su cruz y me sigue, no es digno de Mí. |
| 39 | Quien halla su vida, la perderá; y quien pierde su vida por Mí, la hallará”. |
| 40 | Quien a vosotros recibe, a Mí me recibe, y quien me recibe a Mí, recibe a Aquel que me envió. |
| 41 | Quien recibe a un profeta a título de profeta, recibirá la recompensa de profeta; quien recibe a un justo a título de justo, recibirá la recompensa del justo. |
| 42 | y quienquiera diere de beber tan solo un vaso de agua fría a uno de estos pequeños, a título de discípulo, en verdad os digo, no perderá su recompensa”. |