Matthew 15
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| v | RV2019 |
|---|---|
| 1 | Entonces llegaron a Jesús ciertos escribas y Fariseos de Jerusalem, diciendo: |
| 2 | ¿Por qué tus discípulos traspasan la tradición de los ancianos? porque no lavan sus manos cuando comen pan. |
| 3 | Y él respondiendo, les dijo: ¿Por qué también vosotros traspasáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? |
| 4 | Porque Dios mandó, diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldijere a padre o a madre, muera de muerte. |
| 5 | Mas vosotros decís: Cualquiera que dijere a su padre o a su madre: Toda ofrenda mía a ti aprovechará; |
| 6 | Y no honrare a su padre o a su madre, será libre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición. |
| 7 | Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, diciendo: |
| 8 | Este pueblo con su boca se acerca a mí, y con sus labios me honra; mas su corazón lejos está de mí. |
| 9 | Mas en vano me honran enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres. |
| 10 | Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entendéd. |
| 11 | No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre. |
| 12 | Entonces llegándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los Fariseos oyendo esta palabra se ofendieron? |
| 13 | Mas respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial será desarraigada. |
| 14 | Dejádlos: guias son ciegos de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo. |
| 15 | Y respondiendo Pedro, le dijo: Decláranos esta parábola. |
| 16 | Y Jesús dijo: ¿Aun también vosotros sois sin entendimiento? |
| 17 | ¿No entendéis aun, que todo lo que entra en la boca, va al vientre, y es echado en la necesaria? |
| 18 | Mas lo que sale de la boca, del mismo corazón sale, y esto contamina al hombre. |
| 19 | Porque del corazón salen los malos pensamientos, muertes, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, blasfemias. |
| 20 | Estas cosas son las que contaminan al hombre; que comer con las manos por lavar no contamina al hombre. |
| 21 | ¶ Y saliendo Jesús de allí, se fue a las partes de Tiro y de Sidón. |
| 22 | Y, he aquí, una mujer Cananea, que había salido de aquellos términos, clamaba, diciéndole: Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí: mi hija es malamente atormentada del demonio. |
| 23 | Mas él no le respondió palabra. Entonces llegándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Envíala, que da voces tras nosotros. |
| 24 | Y él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. |
| 25 | Entonces ella vino, y le adoró, diciendo: Señor, socórreme. |
| 26 | Y respondiendo él, dijo: No es bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. |
| 27 | Y ella dijo: Así es Señor; pero los perros comen de las migajas que caen de la mesa de sus señores. |
| 28 | Entonces respondiendo Jesús, dijo: ¡O mujer! grande es tu fe: sea hecho contigo como quieres. Y fue sana su hija desde aquella hora. |
| 29 | ¶ Y partido Jesús de allí, vino junto al mar de Galilea; y subiendo en un monte, se sentó allí. |
| 30 | Y llegaron a él grandes multitudes, que tenían consigo cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos, y los echaron a los pies de Jesús, y los sanó: |
| 31 | De tal manera, que las multitudes se maravillaron, viendo hablar los mudos, los mancos sanos, andar los cojos, ver los ciegos; y glorificaron al Dios de Israel. |
| 32 | Y Jesús llamando a sus discípulos, dijo: Tengo misericordia de la multitud, que ya hace tres días que perseveran conmigo, y no tienen que comer; y enviarlos ayunos no quiero; porque no desmayen en el camino. |
| 33 | Entonces sus discípulos le dicen: ¿Dónde tenemos nosotros tantos panes en el desierto, que hartemos tan gran multitud? |
| 34 | Y Jesús les dice: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos dijeron: Siete, y unos pocos pececillos. |
| 35 | Y mandó a las multitudes que se recostasen en tierra. |
| 36 | Y tomando los siete panes y los peces, dando gracias, los rompió, y dio a sus discípulos, y los discípulos a la multitud. |
| 37 | Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobró de los pedazos, siete espuertas llenas. |
| 38 | Y eran los que habían comido cuatro mil varones, sin las mujeres y los niños. |
| 39 | Entonces despedidas las multitudes, subió en una nave, y vino a los términos de Magdala. |