Matthew 16
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| v | Valera1602 |
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| 1 | Y VINIERON los fariseos y los saduceos, y tentándole, le pedían que les mostrase una señal del cielo. |
| 2 | Mas él respondiendo, les dijo: Cuando es la tarde del día, decís: Buen tiempo [hará;] porque el cielo tiene arreboles. |
| 3 | Y a la mañana: Hoy [habrá] tempestad; porque tiene arreboles el cielo sombrío. Oh hipócritas, que sabéis discernir la faz del cielo; ¿Y en las señales de los tiempos no podéis? |
| 4 | La generación mala y adúltera busca señal; mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás el profeta. Y dejándoles se fue. |
| 5 | Y venidos sus discípulos al otro lado, se habían olvidado de tomar pan. |
| 6 | Y Jesús les dijo: Mirad, y guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos. |
| 7 | Y ellos razonaban entre sí mismos, diciendo: [Esto es] porque no tomamos pan. |
| 8 | Y conociéndolo Jesús, les dijo: Oh vosotros de poca fe, ¿por qué razonáis entre vosotros, porque no tomasteis pan? |
| 9 | ¿No entendéis aún, ni os acordáis de los cinco panes de los cinco mil [varones], y cuántos canastos tomasteis? |
| 10 | ¿Ni de los siete panes [entre] cuatro mil, cuántos canastos tomasteis? |
| 11 | ¿Cómo es que no entendéis que no por el pan os dije, que os guardaseis de la levadura de los fariseos y de los saduceos? |
| 12 | Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de levadura de pan, sino de la doctrina de los fariseos, y de los saduceos. |
| 13 | Y cuando Jesús vino a las partes de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que yo el Hijo del hombre soy? |
| 14 | Y ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; y otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas. |
| 15 | Díceles él: ¿Pero vosotros, quién decís que yo soy? |
| 16 | Y respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. |
| 17 | Y respondiendo Jesús, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás; porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en el cielo. |
| 18 | Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. |
| 19 | Y a ti daré las llaves del reino del cielo; y todo lo que ligares en la tierra será ligado en el cielo; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en el cielo. |
| 20 | Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijesen que él era Jesús el Cristo. |
| 21 | Desde aquel tiempo comenzó Jesús a declarar a sus discípulos, que era necesario ir él a Jerusalem, y padecer muchas cosas de los ancianos, y de los principales de los sacerdotes, y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. |
| 22 | Y Pedro, tomándole aparte, comenzó a reprenderle, diciendo: Señor, ten compasión de ti: en ninguna manera esto te acontezca. |
| 23 | Entonces él, volviéndose, dijo a Pedro: Ponte detrás de mí, Satanás; ofensa me eres; porque no entiendes lo que [es] de Dios sino lo que [es] de los hombres. |
| 24 | Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. |
| 25 | Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá, y cualquiera que perdiere su vida por causa de mí, la hallará. |
| 26 | Porque ¿De qué aprovecha al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O, qué recompensa dará el hombre por su alma? |
| 27 | Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles; y entonces recompensará a cada uno conforme a sus obras. |
| 28 | De cierto os digo: [que] hay algunos de los que están de pie aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del hombre viniendo en su reino. |