Matthew 18
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| v | Platense1951 |
|---|---|
| 1 | En aquel tiempo, los discípulos se llegaron a Jesús y le preguntaron: “En conclusión, ¿quién es el mayor en el reino de los cielos?” |
| 2 | Entonces, Él llamó a sí a un niño, lo puso en medio de ellos, |
| 3 | y dijo: “En verdad, os digo, si no volviereis a ser como los niños, no entraréis en el reino de los cielos. |
| 4 | Quien se hiciere pequeño como este niñito, ese es el mayor en el reino de los cielos. |
| 5 | Y quien recibe en mi nombre a un niño como este, a Mí me recibe”. |
| 6 | “Pero quien encandalizare a uno solo de estos pequeños que creen en Mí, más le valdría que se le suspendiese al cuello una piedra de molino de las que mueve un asno, y que fuese sumergido en el abismo del mar. |
| 7 | ¡Ay del mundo por los escándalosPorque forzoso es que vengan escándalos, pero ¡ay del hombre por quien el escándalo viene! |
| 8 | Si tu mano o tu pie te hace tropezar, córtalo y arrójalo lejos de ti. Más te vale entrar en la vida manco o cojo, que ser, con tus dos manos o tus dos pies, echado en el fuego eterno. |
| 9 | Y si tu ojo te hace tropezar, sácalo y arrójalo lejos de ti. Más te vale entrar en la vida con un solo ojo, que ser, con tus dos ojos, arrojado en la gehenna del fuego. |
| 10 | Guardaos de despreciar a uno solo de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles, en los cielos, ven continuamente la faz de mi Padre celestial. |
| 11 | [Porque el Hijo del hombre ha venido a salvar lo que estaba perdido]”. |
| 12 | “¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y una de ellas se llega a descarriar, ¿no dejará sobre las montañas las noventa y nueve, para ir en busca de la que se descarrió? |
| 13 | Y si llega a encontrarla, en verdad, os digo, tiene más gozo por ella que por las otras noventa y nueve, que no se descarriaron. |
| 14 | De la misma manera, no es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno de estos pequeños”. |
| 15 | “Si tu hermano peca [contra ti] repréndelo entre ti y él solo; si te escucha, habrás ganado a tu hermano. |
| 16 | Si no te escucha toma todavía contigo un hombre o dos, para que por boca de dos testigos o tres conste toda palabra. |
| 17 | Si a ellos no escucha, dilo a la Iglesia. Y si no escucha tampoco a la Iglesia, sea para ti como un pagano y como un publicano. |
| 18 | En verdad, os digo, todo lo que atareis sobre la tierra, será atado en el cielo, y todo lo que desatareis sobre la tierra, será desatado en el cielo”. |
| 19 | “De nuevo, en verdad, os digo, si dos de entre vosotros sobre la tierra se concertaren acerca de toda cosa que pidan, les vendrá de mi Padre celestial. |
| 20 | Porque allí donde dos o tres están reunidos por causa mía, allí estoy Yo en medio de ellos”. |
| 21 | Entonces Pedro le dijo: “Señor, ¿cuántas veces pecará mi hermano contra mí y le perdonaré? ¿Hasta siete veces?” |
| 22 | Jesús le dijo: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. |
| 23 | Por eso el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. |
| 24 | Y cuando comenzó a ajustarlas, le trajeron a uno que le era deudor de diez mil talentos. |
| 25 | Como no tenía con qué pagar, mandó el Señor que lo vendiesen a él, a su mujer y a sus hijos y todo cuanto tenía y se pagase la deuda. |
| 26 | Entonces arrojándose a sus pies el siervo, postrado, le decía: “Ten paciencia conmigo, y te pagaré todo” |
| 27 | Movido a compasión el amo de este siervo, lo dejó ir y le perdonó la deuda. |
| 28 | Al salir, este siervo encontró a uno de sus compañeros, que le debía cien denarios, y agarrándolo, lo sofocaba y decía: “Paga lo que debes”. |
| 29 | Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba y decía: “Ten paciencia conmigo y te pagaré”. |
| 30 | Mas él no quiso, y lo echó a la cárcel, hasta que pagase la deuda. |
| 31 | Pero, al ver sus compañeros lo ocurrido, se contristaron sobremanera y fueron y contaron al amo todo lo que había sucedido. |
| 32 | Entonces lo llamó su señor y le dijo: “Mal siervo, yo te perdoné toda aquella deuda como me suplicaste. |
| 33 | ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, puesto que yo me compadecí de ti?” |
| 34 | Y encolerizado su señor, lo entregó a los verdugos hasta que hubiese pagado toda su deuda. |
| 35 | Esto hará con vosotros mi Padre celestial si no perdonáis de corazón cada uno a su hermano”. |