Matthew 18
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| v | SBLEs2024 |
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| 1 | En aquella hora, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: «¿Quién es el mayor en el Reino de los Cielos?» |
| 2 | Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos |
| 3 | y les dijo: “Os aseguro que si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el Reino de los Cielos. |
| 4 | Por tanto, el que se humille como este niño es el mayor en el Reino de los Cielos. |
| 5 | El que recibe a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí; |
| 6 | pero el que hace tropezar a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgaran al cuello una enorme piedra de molino y lo hundieran en el fondo del mar. |
| 7 | “¡Ay del mundo por los tropiezos! Porque es necesario que las ocasiones vengan, pero ¡ay de la persona por la que viene la ocasión! |
| 8 | Si tu mano o tu pie te hacen tropezar, córtalo y apártalo de ti. Es mejor que entres en la vida manco o lisiado, antes que tener dos manos o dos pies para ser arrojado al fuego eterno. |
| 9 | Si tu ojo te hace tropezar, arráncalo y échalo de ti. Es mejor que entres en la vida con un solo ojo, en lugar de tener dos ojos para ser arrojado a la Gehenna del fuego. |
| 10 | Mirad que no despreciéis a uno de estos pequeños, porque os digo que en el cielo sus ángeles ven siempre el rostro de mi Padre que está en el cielo. |
| 11 | Porque el Hijo del Hombre ha venido a salvar lo que se había perdido. |
| 12 | “¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y una de ellas se extravía, ¿no deja las noventa y nueve, va a los montes y busca la que se ha extraviado? |
| 13 | Si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se han descarriado. |
| 14 | Así pues, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos que se pierda uno de estos pequeños. |
| 15 | «Si tu hermano peca contra ti, ve, muéstrale su falta entre tú y él solo. Si te escucha, habrás recuperado a tu hermano. |
| 16 | Pero si no te escucha, llévate a uno o dos más contigo, para que en boca de dos o tres testigos quede establecida toda palabra. |
| 17 | Si se niega a escucharles, díselo a la asamblea. Si también se niega a escuchar a la asamblea, que sea para ti como un gentil o un recaudador de impuestos. |
| 18 | De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra habrá sido atado en el cielo, y todo lo que soltéis en la tierra habrá sido soltado en el cielo. |
| 19 | Además, os aseguro que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra sobre cualquier cosa que pidan, les será hecho por mi Padre que está en el cielo. |
| 20 | Porque donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos». |
| 21 | Entonces Pedro se acercó y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces va a pecar mi hermano contra mí, y le perdono? ¿Hasta siete veces?» |
| 22 | Jesús le dijo: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. |
| 23 | Por eso, el Reino de los Cielos se parece a cierto rey que quería ajustar cuentas con sus siervos. |
| 24 | Cuando empezó a ajustar cuentas, le presentaron a uno que le debía diez mil talentos. |
| 25 | Pero como no podía pagar, su señor mandó venderlo, con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, y que se le pagara. |
| 26 | El siervo, pues, se postró y se arrodilló ante él, diciendo: «Señor, ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo». |
| 27 | El señor de aquel siervo, compadecido, lo liberó y le perdonó la deuda. |
| 28 | “Pero aquel siervo salió y encontró a uno de sus consiervos que le debía cien denarios, lo agarró y lo tomó por el cuello, diciendo: «¡Págame lo que me debes!». |
| 29 | “Entonces su consiervo se postró a sus pies y le rogó, diciendo: «Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré». |
| 30 | Pero él no quiso, sino que fue y lo echó en la cárcel hasta que le devolviera lo que le debía. |
| 31 | Cuando sus consiervos vieron lo que se había hecho, se entristecieron mucho, y vinieron a contarle a su señor todo lo que se había hecho. |
| 32 | Entonces su señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Te perdoné toda esa deuda porque me lo rogaste. |
| 33 | ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?’ |
| 34 | Su señor se enfureció y lo entregó a los verdugos hasta que pagara todo lo que se le debía. |
| 35 | Así hará también mi Padre celestial con vosotros, si no perdonáis cada uno a vuestro hermano de corazón por sus fechorías.” |