Matthew 20
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| v | RV2019 |
|---|---|
| 1 | Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familias, que salió por la mañana a coger peones para su viña. |
| 2 | Y concertado con los peones por un denario al día, los envió a su viña. |
| 3 | Y saliendo cerca de la hora de las tres, vio otros que estaban en la plaza ociosos, |
| 4 | Y les dijo: Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que fuere justo. Y ellos fueron. |
| 5 | Salió otra vez cerca de las seis y de las nueve horas, e hizo lo mismo. |
| 6 | Y saliendo cerca de las once horas, halló otros que estaban ociosos, y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos? |
| 7 | Dícenle ellos: Porque nadie nos ha cogido. Díceles: Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que fuere justo. |
| 8 | Y cuando fue la tarde del día, el señor de la viña dijo a su administrador: Llama los peones, y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros. |
| 9 | Y viniendo los que habían venido cerca de las once horas, recibieron cada uno un denario. |
| 10 | Y viniendo también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario. |
| 11 | Y tomándolo, murmuraban contra el padre de la familia, |
| 12 | Diciendo: Estos postreros solo han trabajado una hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos llevado la carga, y el calor del día. |
| 13 | Y él respondiendo dijo a uno de ellos: Amigo, no te hago agravio. ¿No te concertaste conmigo por un denario? |
| 14 | Toma lo que es tuyo, y vete: yo quiero dar a este postrero como a ti. |
| 15 | ¿No me es lícito a mí hacer lo que quiero en mis cosas? ¿O es malo tu ojo, porque yo soy bueno? |
| 16 | Así los primeros serán postreros; y los postreros primeros; porque muchos son llamados, mas pocos escogidos. |
| 17 | ¶ Y subiendo Jesús a Jerusalem, tomó sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo: |
| 18 | He aquí, subimos a Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado a los príncipes de los sacerdotes, y a los escribas, y le condenarán a muerte. |
| 19 | Y le entregarán a los Gentiles, para que le escarnezcan, y azoten, y crucifiquen; mas al tercero día resucitará. |
| 20 | Entonces se llegó a él la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, adorando, y pidiéndole algo. |
| 21 | Y él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Di que se asienten estos dos hijos míos, el uno a tu mano derecha, y el otro a tu izquierda, en tu reino. |
| 22 | Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber de la copa de que yo tengo que beber; y ser bautizados del bautismo de que yo soy bautizado? Dicen ellos: Podemos. |
| 23 | El les dice: A la verdad de mi copa beberéis; y del bautismo de que yo soy bautizado, seréis bautizados; mas sentaros a mi mano derecha, y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a los que está aparejado por mi Padre. |
| 24 | ¶ Y como los diez oyeron esto, se enojaron de los dos hermanos. |
| 25 | Entonces Jesús llamándolos, dijo: Ya sabéis que los príncipes de los Gentiles se enseñorean sobre ellos; y los que son grandes ejercen sobre ellos potestad. |
| 26 | Mas entre vosotros no será así; sino el que entre vosotros quisiere hacerse grande, será vuestro servidor; |
| 27 | Y el que entre vosotros quisiere ser el primero, será vuestro siervo: |
| 28 | Así como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. |
| 29 | ¶ Entonces saliendo ellos de Jericó, le seguía una gran multitud. |
| 30 | Y, he aquí, dos ciegos sentados junto al camino, como oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros. |
| 31 | Y la multitud les reñía para que callasen; mas ellos clamaban más, diciendo: Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros. |
| 32 | Y parándose Jesús, los llamó, y dijo: ¿Qué queréis que haga por vosotros? |
| 33 | Dícenle ellos: Señor, que sean abiertos nuestros ojos. |
| 34 | Entonces Jesús teniéndoles misericordia, tocó los ojos de ellos, y luego sus ojos recibieron la vista, y le siguieron. |