Proverbs 23
aligned by seat — same row, same verse, whatever each bible numbers it
| v | Platense1951 |
|---|---|
| 1 | Cuando te sientas a comer con uno de los grandes, mira con atención lo que te ponen delante; |
| 2 | y aplica un cuchillo a tu garganta, si eres un hombre de gran apetito. |
| 3 | No muestres avidez de sus delicadas viandas, pues son un manjar engañoso. |
| 4 | No te afanes por ganar riquezas; pon coto a tus deseos. |
| 5 | No fijes tus ojos en las (riquezas) perecederas, pues ellas se toman alas, como de águila y vuelan hacia el cielo. |
| 6 | No comas pan con el envidioso; no codicies sus delicados manjares; |
| 7 | porque así como los pensamientos de su alma es él. “Come y bebe”, te dice; mas su corazón no está contigo. |
| 8 | Vomitarás el bocado que comiste, y habrás desperdiciado tus amables palabras. |
| 9 | No hables a los oídos del necio, pues despreciará tus sabios razonamientos. |
| 10 | No trasplantes los hitos antiguos, ni pongas tu pie en los campos de los huérfanos. |
| 11 | Porque su vengador es fuerte; Él tomará contra ti la causa de ellos. |
| 12 | Aplica tu corazón a la instrucción, y tus oídos a los dichos de la sabiduría. |
| 13 | No ahorres al joven la corrección; puesto que no morirá aunque le castigues con la vara. |
| 14 | Si lo castigas con la vara, librarás su alma del scheol. |
| 15 | Hijo mío, si tu corazón es sabio, se alegrará mi corazón; |
| 16 | y se regocijarán mis entrañas cuando tus labios hablen de cosas rectas. |
| 17 | No envidie tu corazón a los pecadores, antes (persevera) en el temor de Yahvé en todo tiempo. |
| 18 | Porque hay cosas venideras, y tu esperanza no quedará burlada. |
| 19 | Escúchame, hijo mío, y sé sabio, endereza tu corazón por la (recta) senda. |
| 20 | No seas compañero de los bebedores de vino, ni de los que comen carne sin medida. |
| 21 | Porque los que beben y comen sin medida, se empobrecen; y la somnolencia los lleva a vestir andrajos. |
| 22 | Escucha a tu padre que te engendró; y no desprecies a tu madre cuando envejeciere. |
| 23 | Adquiere la verdad, y no la vendas, tampoco la sabiduría, la doctrina e inteligencia. |
| 24 | Salta de placer el padre del justo, y el que engendra a un sabio tendrá en él su gozo. |
| 25 | ¡Alégrense, pues, tu padre y tu madre; regocíjese la que te dio a luz! |
| 26 | Dame, hijo mío, tu corazón, y tus ojos tengan placer en mis caminos; |
| 27 | porque fosa honda es la ramera, y pozo angosto la mujer ajena. |
| 28 | También ella, como un salteador, está al acecho, y aumenta el número de los prevaricadores entre los hombres. |
| 29 | ¿Para quién los ayes? ¿Para quién los lamentos? ¿Para quién las riñas? ¿Para quién las querellas? ¿Para quién las heridas sin motivo? ¿Para quién los ojos hinchados? |
| 30 | Son para los que no pueden separarse del vino, para los que andan en busca de vino aromático. |
| 31 | No mires el vino cómo rojea; cómo en la copa se refleja su color; ni cómo fluye suavemente. |
| 32 | Porque al fin muerde como una serpiente, y pica cual basilisco. |
| 33 | Tus ojos irán tras mujeres extrañas, y tu corazón hablará cosas perversas. |
| 34 | Serás como un hombre que se acuesta en medio del mar, y duerme sobre la punta de un mástil. |
| 35 | (Dirás): “Me han apaleado, y no me duele, me han golpeado, y nada siento. Cuando me despierte volveré a tomar de nuevo.” |