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Proverbs 7

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vValera1602
1 HIJO mío, guarda mis palabras, y atesora contigo mis mandamientos.
2 Guarda mis mandamientos, y vivirás; y mi ley como las niñas de tus ojos.
3 Lígalos a tus dedos; escríbelos en la tabla de tu corazón.
4 Di a la sabiduría: Tú [eres] mi hermana; y llama al entendimiento [tu] pariente:
5 Para que te guarden de la mujer ajena, y de la extraña que lisonjea con sus palabras.
6 Porque mirando yo por la ven­tana de mi casa, por mi celosía,
7 Vi entre los simples, discerní entre los jóvenes, un mancebo falto de entendimiento,
8 El cual pasaba por la calle, junto a la esquina de aquella, e iba camino de su casa,
9 A la tarde del día, ya que oscu­recía, en la oscuridad y tiniebla de la noche.
10 Y he aquí, una mujer que le sale al encuentro [con] atavío de ramera, astuta de corazón,
11 Ella [es] alborotadora y rencillosa, sus pies no pueden estar en casa;
12 Ahora [está] de fuera, ahora en las calles, acechando por todas las esquinas.
13 Y traba de él, y bésalo; y des­vergonzó su rostro, y díjole:
14 [Tengo] sacrificios de paz conmigo, hoy he pagado mis votos;
15 Por tanto salí para encon­trarte, buscando diligentemente tu rostro, y te he hallado.
16 He ataviado mi cama con cubiertas de tapicería, con [obras] entalladas, con lino fino de Egipto.
17 He sahumado mi cámara con mirra, áloes, y cinamomo.
18 Ven, embriaguémonos de amores hasta la mañana; alegré­monos en amores.
19 Porque el marido no [está] en casa, hase ido a un largo viaje:
20 El saco de dinero llevó en su mano; el día señalado volverá a su casa.
21 Rindiólo con la mucha suavi­dad de sus palabras, obligóle con la blandura de sus labios.
22 Se va en pos de ella inmedia­tamente, como va el buey al degolladero, y como el necio a las prisiones para ser castigado;
23 Como el ave que se apresura al lazo, y no sabe que [es] contra su vida, hasta que la saeta traspa­só su hígado.
24 Ahora pues, hijos, oídme, y estad atentos a las palabras de mi boca.
25 No se aparte a sus caminos tu corazón; no yerres en sus vere­das.
26 Porque a muchos ha hecho caer heridos; y aun los [hombres] más fuer­tes han sido muertos por ella.
27 Camino al infierno [es] su casa, que desciende a las cámaras de la muerte.