Psalms 104
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| v | Platense1951 |
|---|---|
| 1 | 103:1 ¡Bendice a Yahvé, alma mía! ¡Yahvé, Dios mío, cuán grande eres! Te has vestido de majestad y de belleza, |
| 2 | 103:2 envuelto en luz como en un manto. Extendiste el cielo como un cortinaje; |
| 3 | 103:3 construiste tu morada superior sobre las aguas, haces de las nubes tu carroza, cabalgas sobre las alas del viento. |
| 4 | 103:4 A los vientos haces tus mensajeros, y ministros tuyos los relámpagos centellantes. |
| 5 | 103:5 Cimentaste la tierra sobre sus bases de suerte que no vacile jamás. |
| 6 | 103:6 La habías cubierto con el océano como de un manto; las aguas se posaban sobre los montes. |
| 7 | 103:7 Mas huyeron a un grito tuyo, —temblaron a la voz de tu trueno, |
| 8 | 103:8 surgieron los montes, bajaron los valles—, hasta el lugar que les habías destinado. |
| 9 | 103:9 Les fijaste un límite que no traspasarán, para que no vuelvan a cubrir la tierra. |
| 10 | 103:10 Haces correr en arroyos las fuentes que brotan entre los montes, |
| 11 | 103:11 para que beban todas las bestias del campo y sacien su sed los asnos monteses. |
| 12 | 103:12 A sus orillas posan las aves del cielo, que cantan entre el ramaje. |
| 13 | 103:13 Desde tu morada riegas los montes; la tierra se sacia del fruto de tus obras. |
| 14 | 103:14 Produces el heno para los ganados, y las plantas que sirven al hombre, para que saque pan de la tierra, |
| 15 | 103:15 y vino que alegre el corazón del hombre; para que el aceite dé brillo a su rostro y el pan vigorice su corazón. |
| 16 | 103:16 Satúranse los árboles de Yahvé, los cedros del Líbano que Él plantó. |
| 17 | 103:17 Las aves anidan en ellos; en los abetos tiene su casa la cigüeña. |
| 18 | 103:18 Los altos montes dan refugio a los antílopes, las peñas, a los conejos. |
| 19 | 103:19 Para señalar los tiempos, hiciste la luna; el sol conoce la hora de su ocaso. |
| 20 | 103:20 Mandas las tinieblas, y viene la noche; en ellas rondan todas las fieras de las selvas. |
| 21 | 103:21 Los leoncillos rugen en pos de la presa, e imploran de Dios el sustento; |
| 22 | 103:22 al salir el sol se retiran, y se tienden en sus madrigueras; |
| 23 | 103:23 y el hombre acude a su trabajo, a su labranza, hasta la tarde. |
| 24 | 103:24 ¡Cuán variadas son tus obras, oh Yahvé! Todo lo hiciste con sabiduría; llena está la tierra de tus riquezas. |
| 25 | 103:25 Mira el mar, grande y anchuroso: allí un hormiguear sin número, de animales pequeños y grandes. |
| 26 | 103:26 Allí transitan las naves, y ese leviatán que creaste para que en él juguetease. |
| 27 | 103:27 Todos esperan de Ti que a su tiempo les des el alimento. |
| 28 | 103:28 Se lo das y ellos lo toman; al abrir Tú la mano se hartan de bienes. |
| 29 | 103:29 Si Tú escondes el rostro, desfallecen; si retiras Tú su aliento, expiran, y vuelven a su polvo. |
| 30 | 103:30 Cuando envías tu soplo, son creados, y renuevas la faz de la tierra. |
| 31 | 103:31 Sea eterna la gloria de Yahvé; gócese Yahvé en sus obras. |
| 32 | 103:32 Mira Él a la tierra, y ella tiembla; toca Él los montes, y humean. |
| 33 | 103:33 A Yahvé cantaré mientras viva; tañeré salmos a mi Dios mientras yo tenga el ser. |
| 34 | 103:34 Séanle gratos mis acentos! Yo en Yahvé me gozaré. |
| 35 | 103:35 ¡Sean quitados de la tierra los pecadores y no haya más impíos! ¡Bendice, alma mía, a Yahvé! ¡Hallelú Yah! |