Psalms 10
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| v | Platense1951 |
|---|---|
| 1 | 9:22 ¿Por qué, Yahvé, te estás lejos? ¿Te escondes en el tiempo de la tribulación, |
| 2 | 9:23 mientras se ensoberbece el impío, y el pobre es vejado y preso en los ardides que aquel le urdió? |
| 3 | 9:24 Porque he aquí que el inicuo se jacta de sus antojos, el expoliador blasfema despreciando a Yahvé. |
| 4 | 9:25 En el orgullo de su mente dice el impío: “Él no tomará venganza; Dios no existe.” Tal es todo su pensamiento. |
| 5 | 9:26 Sus caminos prosperan en todo tiempo; lejos de su ánimo están tus juicios; menosprecia él a todos sus adversarios. |
| 6 | 9:27 En su corazón dice: “No seré conmovido; de generación en generación estaré al abrigo de la adversidad.” |
| 7 | 9:28 Su boca está llena de maldición, de astucia y de violencia; bajo su lengua lleva la maldad y la mentira. |
| 8 | 9:29 Se pone en acecho junto al poblado, en lo escondido, para matar al inocente. Sus ojos están espiando al pobre; |
| 9 | 9:30 insidia en la oscuridad como el león que desde su guarida está asechando al desvalido para atraparlo; lo arrebata y lo atrae a su red; |
| 10 | 9:31 se encoge, se agacha hasta el suelo, y el desdichado cae en sus garras. |
| 11 | 9:32 Dice en su corazón: “Dios está desmemoriado, apartó su rostro, nunca ve nada.” |
| 12 | 9:33 Levántate, Yahvé Dios mío, alza tu mano; no quieras olvidarte de los afligidos. |
| 13 | 9:34 ¿Cómo es que el impío desprecia a Dios, diciendo en su corazón: “No tomará venganza”? |
| 14 | 9:35 Mas Tú lo estás viendo. Tú consideras el afán y la angustia, para tomarlos en tus manos. A Ti está confiado el pobre; Tú eres el protector del huérfano. |
| 15 | 9:36 Quebranta Tú el brazo del impío y del maligno; castigarás su malicia y no subsistirá. |
| 16 | 9:37 Yahvé es Rey para siglos eternos; los gentiles fueron exterminados de su tierra. |
| 17 | 9:38 Ya escuchaste, Yahvé, el deseo de los humildes; confirmaste su corazón y prestaste oído, |
| 18 | 9:39 para tomar en tus manos la causa del huérfano y del oprimido, a fin de que nunca más vuelva a infundir pavor el hombre de tierra. |