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Psalms 31

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vPlatense1951
title 30:1 Al maestro de coro. Salmo de David.
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1 30:2 En Ti, Yahvé, me refugio; no quede yo nunca confundido; sálvame con tu justicia.
2 30:3 Inclina a mí tu oído, apresúrate a librarme. Sé para mí la roca de seguridad, la fortaleza donde me salves.
3 30:4 Porque Tú eres mi peña y mi baluarte, y por la gloria de tu nombre, cuidarás de mí y me conducirás.
4 30:5 Tú me sacarás de la red, que ocultamente me tendieron, porque eres mi protector.
5 30:6 En tus manos encomiendo mi espíritu. ¡Tú me redimirás, oh Yahvé, Dios fiel!
6 30:7 Aborreces a los que dan culto a vanos ídolos, mas yo pongo mi confianza en Yahvé.
7 30:8 Rebosaré de gozo y alegría por tu compasión; pues Tú ves mi miseria, y has socorrido a mi alma en sus angustias;
8 30:9 nunca me entregaste en manos del enemigo, sino que afianzaste mis pies en lugar espacioso.
9 30:10 Ten piedad de mí, Yahvé, porque estoy conturbado; mis ojos decaen de tristeza, mi alma y mi cuerpo desfallecen juntamente.
10 30:11 Porque mi vida se va acabando entre dolores y mis años entre gemidos. Mi vigor ha flaqueado en la aflicción, y se han debilitado mis huesos.
11 30:12 He venido a ser objeto de oprobio para todos mis enemigos, de burla para mis vecinos y de horror para mis amigos: los que me encuentran por la calle se apartan de mí;
12 30:13 como si hubiera muerto, se ha borrado mi recuerdo de sus corazones; he llegado a ser como una vasija rota.
13 30:14 Oigo el hablar malévolo de muchos, y esparcir el espanto en torno mío. Mientras a una se conjuran contra mí, han pensado en quitarme la vida.
14 30:15 Pero yo confío en Ti, Yahvé; digo: “Tú eres mi Dios.”
15 30:16 Mi destino está en tu mano; sácame del poder de mis enemigos y de mis perseguidores.
16 30:17 Muestra a tu siervo tu rostro sereno; sálvame por tu misericordia.
17 30:18 Oh Yahvé, no tenga yo que avergonzarme por haberte invocado; avergonzados queden los impíos y reducidos al silencio del abismo.
18 30:19 Enmudezcan esos labios mentirosos que, con soberbia y menosprecio, hablan inicuamente contra el justo.
19 30:20 ¡Oh cuán grande, Señor, es la bondad que reservas para los que te temen, y concedes a quienquiera recurre a Ti delante de los hombres!
20 30:21 Tú proteges a cada uno con tu propio rostro, frente a la conspiración de los hombres; en tu tienda los escondes del azote de las lenguas.
21 30:22 Bendito sea Yahvé, porque en ciudad fuerte ha mostrado su admirable misericordia para conmigo.
22 30:23 Verdad que yo, en mi perturbación, llegué a decir: “Separado estoy de tu vista”; mas Tú oíste la voz de mi súplica cuando grité hacia Ti.
23 30:24 Amad a Yahvé, todos sus santos, pues Yahvé protege a los fieles, mientras retribuye plenamente a los que obran con soberbia.
24 30:25 ¡Animaos y confortad vuestro corazón, todos los que esperáis en Yahvé!
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