Sirach 23
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| v | Platense1951 |
|---|---|
| 1 | ¡Señor, Padre mío, y dueño de mi vida! No me abandones a la indiscreción de mis labios, ni permitas que yo me deslice por causa de ellos. |
| 2 | ¿Quién empleará el azote sobre mis pensamientos, y la corrección de la sabiduría sobre mi corazón, de modo que no me perdone sus errores y de ellos no broten pecados? |
| 3 | no sea que se acrecienten mis ignorancias y se multipliquen mis faltas, y aumenten mis pecados, y que caiga yo delante de mis contrarios, y se ría de mí el enemigo mío. |
| 4 | ¡Oh, Señor, Padre mío, y Dios de mi vida! no me entregues a sus pensamientos. |
| 5 | No permitas en mis ojos la altanería; y aleja de mí todo deseo. |
| 6 | Quita de mí la intemperancia de la gula y no se apoderen de mí los apetitos de la lujuria; ni quieras entregarme a un ánimo inverecundo y desenfrenado. |
| 7 | Hijos míos, escuchad las reglas para gobernar la lengua; y quien las observare no se perderá por los labios, ni resbalará en obras perversas. |
| 8 | En su necio hablar queda preso el pecador y el soberbio y maldiciente se arruinarán por sus mismos labios. |
| 8a | 23:9 No acostumbres tu boca al juramento; porque son muchas por eso las caídas. |
| 9 | 23:10 Tampoco tomes continuamente en boca el nombre de Dios; ni interpongas los nombres de las cosas santas; porque no quedarás libre de culpa si lo haces. |
| 10 | 23:11 Pues así como un esclavo sometido a todas horas a examen, nunca está sin cardenales; así todo el que jura y repite aquel nombre, jamás estará limpio de culpa. |
| 11 | 23:12 El hombre que jura mucho, se llenará de pecados, y no se apartará de su casa la desgracia. |
| 11a | 23:13 Porque si no cumple el juramento tendrá sobre sí el delito; y si no hace caso, peca doblemente. |
| 11b | 23:14 Si ha jurado en vano, no será tenido por inocente; antes bien, lloverán castigos sobre su casa. |
| 12 | 23:15 Hay todavía otro lenguaje que confina con la muerte. Nunca se oiga entre los descendientes de Jacob. |
| 12a | 23:16 Así, todas estas cosas estarán lejos de los hombres piadosos, que no se envuelven en semejantes delitos. |
| 13 | 23:17 No se acostumbre tu boca al hablar indiscreto; porque siempre va acompañado de la mancha del pecado. |
| 13a | 23:18 Acuérdate de tu padre y de tu madre, aunque estés sentado entre los magnates; |
| 14 | 23:19 para que no suceda que Dios se olvide de ti delante de ellos; y que infatuado por tu costumbre tengas que sufrir tales oprobios, que quisieras más no haber venido al mundo, y maldigas el día de tu nacimiento. |
| 15 | 23:20 El hombre acostumbrado a decir improperios, no se corregirá en toda su vida. |
| 16 | 23:21 Dos especies de personas pecan con frecuencia, y otra tercera provoca la ira y la perdición: |
| 16a | 23:22 el ánimo fogoso como una ardiente llama, que no se calma sin devorar alguna cosa; |
| 16b | 23:23 y el hombre esclavo de los apetitos de su carne, el cual no tendrá sosiego hasta que encienda el fuego. |
| 17 | 23:24 Al hombre fornicario todo pan le es dulce; y no cesará de pecar hasta el fin. |
| 17a | 23:25 Todo hombre que deshonra su tálamo conyugal, como quien tiene en poco su alma, suele decir: “¿Quién hay que me vea? |
| 18 | 23:26 Rodeado estoy de tinieblas, y las paredes me encubren, y nadie me atisba: ¿a quién tengo que temer? el Altísimo no se acordará de mis delitos.” |
| 19 | 23:28 No sabe que los ojos del Señor son mucho más luminosos que el sol; descubren todos los procederes de los hombres y lo profundo del abismo, y ven hasta los más recónditos senos del corazón humano. |
| 20 | 23:29 Porque todas las cosas, antes de ser creadas, fueron conocidas de Dios, el Señor; y aun después que fueron hechas las está mirando a todas. |
| 21 | 23:30 Este tal será por lo mismo castigado en la plaza de la ciudad; él, cual potro, echará a huir; pero le pillarán donde menos pensaba. |
| 21a | 23:31 Y será deshonrado delante de todos, por no haber conocido el temor del Señor. |
| 22 | 23:32 Lo mismo será de cualquiera mujer que deja a su propio marido, y de un extraño le da un heredero; |
| 23 | 23:33 porque ella en primer lugar fue rebelde a la ley del Altísimo; lo segundo, ultrajó a su propio marido; lo tercero, se contaminó con el adulterio, y se procreó hijos del marido ajeno. |
| 24 | 23:34 Esta será conducida a la asamblea pública, y se hará información sobre sus hijos; |
| 25 | 23:35 los cuales no echarán raíces, ni darán frutos sus ramos. |
| 26 | 23:36 Dejará en maldición su memoria; y jamás se borrará su infamia. |
| 27 | 23:37 Por donde los venideros conocerán que no hay cosa mejor que temer a Dios, y nada más suave que observar los mandamientos del Señor. |
| 28 | 23:38 Servir al Señor es una gloria grande; pues de Él se recibirá larga vida. |