Song of Solomon 4
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| v | RV2019 |
|---|---|
| 1 | He aquí que tú eres hermosa, o! amor mío, he aquí que tú eres hermosa: tus ojos, de paloma entre tus copetes; tu cabello, como manada de cabras que se muestran desde el monte de Galaad. |
| 2 | Tus dientes como manada de ovejas trasquiladas, que suben del lavadero: que todas ellas paren mellizos, y estéril no hay entre ellas. |
| 3 | Tus labios, como un hilo de grana, y tu habla hermosa: tus sienes, como pedazos de granada, dentro de tus copetes. |
| 4 | Tu cuello, como la torre de David edificada para enseñamientos: mil escudos están colgados de ella, todos escudos de valientes. |
| 5 | Tus dos pechos, como dos cabritos mellizos de gama, que son apacentados entre los lirios. |
| 6 | Hasta que apunte el día, y huyan las sombras, iré al monte de la mirra, y al collado del incienso. |
| 7 | Tú, toda eres hermosa, o! amor mío, y no hay mancha en ti. |
| 8 | Conmigo del Líbano, o! esposa mía, conmigo vendrás del Líbano: mirarás desde la cumbre de Amaná, desde la cumbre de Senir, y de Hermón: desde las moradas de los leones, desde los montes de los tigres. |
| 9 | Quitado me has mi corazón, hermana, esposa mía, quitado me has mi corazón, con uno de tus ojos, con un collar de tu cuello. |
| 10 | ¡Cuán hermosos son tus amores, o! hermana, esposa mía! ¡cuánto son mejores que el vino tus amores! ¡y el olor de tus ungüentos, que todas las especias aromáticas! |
| 11 | Panal de miel destilan tus labios, o! esposa mía: miel, y leche están debajo de tu lengua, y el olor de tus vestidos, como el olor del Líbano. |
| 12 | Huerto cerrado, o! hermana, esposa mía, fuente cerrada, fuente sellada. |
| 13 | Tus renuevos, como paraíso de granados con frutos suaves; alcanfores, y espicanardi. |
| 14 | Espicanardi y azafrán, caña aromática, y canela, con todos los árboles de incienso: mirra y áloes, con todas las principales especias. |
| 15 | Fuente de huertos, pozo de aguas vivas, que corren del Líbano. |
| 16 | Levántate aquilón, y ven, austro, sopla mi huerto, caigan sus especias. Venga mi amado a su huerto, y coma de su dulce fruta. |