Codex Sacra scripture, aligned
← 26 compare 28 →

Hover a verse for quick parallels · click it for the full panel across Bibles & notes.

1 NO te jactes del día de mañana; porque no sabes qué traerá de sí el día. 2 Que te alabe otro, y no tu propia boca; el ajeno, y no tus propios labios. 3 Pesada [es] la piedra, y la arena pesa; mas la ira del necio [es] más pesada que ambas cosas. 4 Cruel [es] la ira, e impetuoso [es] el furor; mas ¿quién puede parar delante de la envidia? 5 Mejor [es] reprensión manifiesta que amor oculto. 6 Fieles [son] las heridas de un amigo; pero engañosos [son] los besos del que aborrece. 7 El alma saciada desprecia el panal de miel; pero al alma hambrienta todo lo amargo es dulce. 8 Como ave que se va de su nido, así [es] el hombre que se va de su lugar. 9 El ungüento y el perfume alegran el corazón: así [hace] la dulzura del amigo al hombre por el consejo prudente. 10 No dejes a tu amigo, ni al amigo de tu padre; ni entres en casa de tu hermano el día de tu aflicción: [porque] mejor [es] el vecino cerca que el hermano lejano. 11 Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón, para que yo pueda responder al que me deshonrare. 12 El prudente percibe el mal, [y] escóndese; [mas] los simples pasan, [y] llevan el daño. 13 Quítale su ropa al que salió fiador por el extraño; y al que fió[ por la mujer extraña, tómale prenda. 14 El que bendice a su amigo en alta voz, madrugando de maña­na, por maldición se le contará. 15 Gotera continua en tiempo de lluvia, y la mujer rencillosa, son semejantes: 16 El que la esconde, esconde el viento: y el aceite en su mano derecha [que] clama. 17 Hierro con hierro se aguza; y el hombre aguza el rostro de su amigo. 18 El que guarda la higuera comerá su fruto; así el que atiende a su señor, será honrado. 19 Como en el agua el rostro [corresponde] al rostro, así el cora­zón del hombre al hombre. 20 El infierno y la destrucción nunca se hartan: así los ojos del hombre nunca se sacian. 21 [Como] el crisol [prueba] la plata, y la hornaza el oro; así [es] al hombre la boca del que lo alaba. 22 Aunque majes al necio en un mortero entre granos de trigo a pisón majados, [aún] no se quitará de él su necedad. 23 Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas; [y] mira bien a tus rebaños: 24 Porque las riquezas no [son] para siempre; ¿Y [permanecerá] la corona para perpetuas generaciones? 25 Saldrá la grama, aparecerá la hierba, y segaránse las hierbas de los montes. 26 Los corderos [son] para tus vestiduras, y los cabritos [son] para el precio del campo: 27 Y [tendrá] abundancia de leche de las cabras para tu mantenimiento, y para mantenimiento de tu casa, y para sustento de tus criadas.