Codex Sacra scripture, aligned
← 6 compare 8 →

Hover a verse for quick parallels · click it for the full panel across Bibles & notes.

1 HIJO mío, guarda mis palabras, y atesora contigo mis mandamientos. 2 Guarda mis mandamientos, y vivirás; y mi ley como las niñas de tus ojos. 3 Lígalos a tus dedos; escríbelos en la tabla de tu corazón. 4 Di a la sabiduría: Tú [eres] mi hermana; y llama al entendimiento [tu] pariente: 5 Para que te guarden de la mujer ajena, y de la extraña que lisonjea con sus palabras. 6 Porque mirando yo por la ven­tana de mi casa, por mi celosía, 7 Vi entre los simples, discerní entre los jóvenes, un mancebo falto de entendimiento, 8 El cual pasaba por la calle, junto a la esquina de aquella, e iba camino de su casa, 9 A la tarde del día, ya que oscu­recía, en la oscuridad y tiniebla de la noche. 10 Y he aquí, una mujer que le sale al encuentro [con] atavío de ramera, astuta de corazón, 11 Ella [es] alborotadora y rencillosa, sus pies no pueden estar en casa; 12 Ahora [está] de fuera, ahora en las calles, acechando por todas las esquinas. 13 Y traba de él, y bésalo; y des­vergonzó su rostro, y díjole: 14 [Tengo] sacrificios de paz conmigo, hoy he pagado mis votos; 15 Por tanto salí para encon­trarte, buscando diligentemente tu rostro, y te he hallado. 16 He ataviado mi cama con cubiertas de tapicería, con [obras] entalladas, con lino fino de Egipto. 17 He sahumado mi cámara con mirra, áloes, y cinamomo. 18 Ven, embriaguémonos de amores hasta la mañana; alegré­monos en amores. 19 Porque el marido no [está] en casa, hase ido a un largo viaje: 20 El saco de dinero llevó en su mano; el día señalado volverá a su casa. 21 Rindiólo con la mucha suavi­dad de sus palabras, obligóle con la blandura de sus labios. 22 Se va en pos de ella inmedia­tamente, como va el buey al degolladero, y como el necio a las prisiones para ser castigado; 23 Como el ave que se apresura al lazo, y no sabe que [es] contra su vida, hasta que la saeta traspa­só su hígado. 24 Ahora pues, hijos, oídme, y estad atentos a las palabras de mi boca. 25 No se aparte a sus caminos tu corazón; no yerres en sus vere­das. 26 Porque a muchos ha hecho caer heridos; y aun los [hombres] más fuer­tes han sido muertos por ella. 27 Camino al infierno [es] su casa, que desciende a las cámaras de la muerte.